El Ministerio de Salud Pública de la provincia, a través de la Dirección de Educación para la Salud, continuó realizando talleres en escuelas sobre educación

sexual integral, con base en la ley N° 26.150. Desde esta área se hace un acompañamiento a los docentes y directivos en este sentido. A los estudiantes se les da herramientas informativas para el cuidado de su cuerpo y el respeto hacia los demás. «Tenemos que romper mitos y tabúes respecto a la educación sexual, y por esto citamos a los tutores, para que sepa que es una ley y es obligación del docente hablar de esto», dijo Sandra Godoy, directora de Educación para la Salud.
En este sentido, hubo un abordaje con dos intervenciones en cada establecimiento educativo, con un lapso de 15 días cada una. En la ciudad de Corrientes se trabajó en las escuelas General Manuel Belgrano, Mariano Moreno, San Vicente de Paul y Sarmiento. La población alcanzada fue de 450 estudiantes y 202 tutores.
Personal del programa «Salud acompaña» realizó durante 2023 talleres destinados a docentes, tutores y estudiantes del nivel primario (6° grado) sobre el cuidado del cuerpo (cambios que se ven y cambios que se sienten). También, una sensibilización en la temática para abordar con naturalidad, derribar mitos y garantizar los derechos del niño a recibir información por parte de la escuela y las familias.
El objetivo de estos espacios generados por Salud Pública, a demanda de las instituciones, es de acompañar para un mejor desarrollo y crecimiento de los estudiantes. Además, desde la Dirección de Educación para la Salud también se acompañó en las escuelas en el nivel inicial y secundario.
Sandra Godoy agregó que cuando hacen estas charlas con los estudiantes se trabaja en simultáneo con los maestros y profesores, y también se citan a los tutores. «Hablamos de derechos que tienen los adolescentes para acceder a servicios de atención en salud y métodos anticonceptivos. Es importante que, cuando vienen con una lectura anticipada de la educación sexual integral el abordaje al equipo de salud se facilita un montón para la comprensión de estos ejes temáticos», explicó.
El equipo de Salud Pública que realiza este trabajo está conformado por psicopedagogos, técnica en obstetricia, agentes sanitarios matriculados y psicólogos. El abordaje «siempre se hace con los docentes y tutores».
«Somos pioneros en este abordaje, lo hacemos desde 2006. Llegamos a los colegios porque los directivos ya nos conocen y nos convocan, saben que esta área está para acompañar a la institución educativa. En el nivel inicial trabajamos Mi cuerpo y yo, con tres intervenciones, la primera con niños, tutores y docentes, luego dos intervenciones más con los niños a través de juegos. Enseñamos que hay partes del cuerpo públicas y privadas, reconocerlas, así hablamos de intimidad, solo él es dueño de su cuerpo. Hablamos de secretos buenos y malos, los malos son los que nos hacen sentir mal, los buenos son, por ejemplo, cuando hacemos un cumpleaños sorpresa», precisó.
Sobre el nivel primario, manifestó: «Con los chicos abordamos las diferencias de los caracteres biológicos que los hacen ser hombres y mujeres. En los púberes, aparecen las primeras etapas visibles del desarrollo físico. En el secundario hay un abordaje más fuerte, se habla con los adolescentes sobre el ciclo menstrual ya que los varones deben saber que cuando sucede un incidente con una compañera deben ayudarla y no burlarse».
«Con los adolescentes conversamos de las relaciones de noviazgo. Hay un despertar de ese caudal hormonal que despierta interés por el otro. Enseñamos a respetar al otro y sobre el momento de la intimidad, tienen que saber que debe causar bienestar y no displacer. Les damos todas las herramientas para saber cómo cuidarse de un embarazo no deseado y de enfermedades de transmisión sexual», comentó.
Asimismo, contó que hablan de los mismos temas en otros espacios barriales, como comedores, a demanda de cada persona a cargo de estos lugares, y que desde septiembre (todos los años) abordan «Amores sanos» en la adolescencia. En este último caso el objetivo es prevenir todo tipo de violencia que se pueda dar en esta etapa del noviazgo.
