En Moscú concluyeron que es imposible resolver el conflicto por vía pacífica mientras que Kiev reveló que, según Trump, Zelenski y Putin «se odian».
Rusia aboga por resolver cuanto antes el conflicto ucraniano, pero continúa con su operación militar especial ante la falta de posibilidades de alcanzar una solución pacífica, declaró este jueves el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
También afirmó que el Ejército ruso destruye de forma sistemática objetivos en Ucrania, de acuerdo con sus declaraciones publicadas en el sitio Actualidad RT, consultado por la Agencia Noticias Argentinas.
En este contexto, señaló que la situación sobre el terreno para Kiev «ha empeorado considerablemente y continúa deteriorándose día tras día».
Añadió que las condiciones de Rusia para detener el conflicto no se modificaron y son bien conocidas: «Prácticamente, no han variado respecto a lo anunciado hace dos años por el presidente Vladímir Putin y el Ministerio de Exteriores».
El número de personas heridas tras la caída de un dron ruso en las instalaciones de una gasolinera en el distrito de Golosiivsky de Kiev había aumentado a cuatro en la jornada de ayer.
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, calificó el ataque ruso contra la instalación agrícola Bunge en Dnipró como parte de la campaña sistemática de terror de Moscú contra empresas civiles estadounidenses.
«El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó haber tenido una gran conversación con el líder ruso, Vladímir Putin, y que este último desea concertar un pacto para poner fin a la guerra contra Ucrania», introduce el tema otro artículo de la página ucraniana. A lo que añadió: «Tuvimos una gran conversación. Él quiere concertar un pacto. Y si Zelenski también quiere hacerlo, sería muy bueno».
Pero cuando se le preguntó qué impide alcanzar un acuerdo, Trump volvió a señalar el odio mutuo entre Putin y Zelenski: «El obstáculo son dos personas que se odian. Creo que, ante todo, son dos personas que se odian».
