Un nefrólogo y un toxicólogo declararán este martes en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, que atraviesa una de sus etapas más decisivas debido a los testimonios de los especialistas que formaron parte de la Junta Médica Interdisciplinaria.
Fuentes del caso informaron a la Agencia Noticias Argentinas que se trata de Hernán Trimarchi, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Británico y profesor titular de Medicina II de la Universidad Católica Argentina (UCA), y Carlos Damín, jefe del Servicio de Toxicología del Hospital Fernández.
Ambos profesionales integraron el análisis coordinado por el comisario mayor y director de Medicina Legal de la Superintendencia de la Policía Científica, Carlos Mauricio Cassinelli, quien ya prestó testimonio en dos ocasiones en este debate oral y público.
De acuerdo a las conclusiones de la Junta Médica, Maradona sufría una enfermedad renal crónica, los riñones presentaban una superficie rugosa en la macroscopía, mientras que se detectó una necrosis tubular aguda y una glomeruloesclerosis con fibrosis intersticial y atrofía muscular leves en la microscopía.
«Según los antecedentes del paciente, el consumo de cocaína puede ser uno de los causales (de la glomeruloesclerosis focal y segmentaria), el cual no obstante puede ser no excluyente», se lee en uno de los párrafos del escrito de 138 páginas al que accedió NA.
A su vez, los estudios histopatológicos (complementarios a la autopsia) negaron la presencia de alcohol y drogas en el cuerpo del ex jugador de Boca, Argentinos Juniors, Napoli, Barcelona y la Selección argentina.
El juicio ingresó en un momento clave a raíz de que el análisis es la prueba más importante para los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, quienes imputaron por homicidio simple con dolo eventual al neurocirujano y ex médico de cabecera, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el clínico Pedro Di Spagna; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el enfermero Ricardo Almirón; y el coordinador de enfermería, Mariano Perroni.
PSIQUITRA
La psiquiatra Agustina Cosachov, una de las ocho acusadas por la muerte de Diego Armando Maradona, ordenó la suspensión de los controles nocturnos a los enfermeros que atendieron al paciente durante su internación domiciliaria en el barrio cerrado San Andrés.
Conforme al material que fuentes del caso le proporcionaron a la Agencia Noticias Argentinas, el coordinador de enfermería, Mariano Perroni, le transmitió el pedido al enfermero Ricardo Omar Almirón, el último de los acusados en declarar en el segundo juicio, el 12 de noviembre de 2020, luego del alta que recibió el astro argentino en la Clínica Olivos y su posterior traslado a Tigre.
Un vocero de la investigación explicó a NA que la enfermera del turno noche «le hizo tres controles de signos vitales» al exjugador, quien «se irritó, se puso loco y tuvo un brote a la mañana porque no durmió».
«Fue altamente contraproducente esa situación porque la toma de signos vitales demora como 20 minutos. A una persona que se la trata por el trastorno del sueño y se la medica para que tenga un buen descanso, porque justamente una de las cosas que querían atacar era esa», sostuvo la fuente consultada, y agregó que el masajista Nicolás Taffarel decía que «si dormía mal, se desequilibraba».
«A raíz de esta cuestión de que no pudo dormir y que Diego se puso loco, manda la orden de que se suspendan los controles de signos nocturnos. Nocturnos en función del tratamiento psiquiátrico que estaba haciendo», subrayó.
