Un peón murió en el Aguapey mientras cruzaba al ganado


La localidad de Alvear fue escenario de un trágico incidente en las aguas del río Aguapey, donde perdió la vida un trabajador rural de 31 años. El hecho, que se suma a la lista de fatalidades en zonas ribereñas de la provincia, ocurrió en un contexto de trabajo cotidiano que, por causas que la Justicia aún intenta establecer, derivó en un desenlace mortal para este joven cuya identidad se ha mantenido en reserva.

TRÁGICA MUERTE DEL TRABAJADOR

De acuerdo con la información suministrada ayer por la Policía de Corrientes, todo comenzó alrededor de las 13 del viernes; en ese momento los efectivos policiales de la Comisaría de Alvear recibieron un aviso de alerta máxima: un hombre que se encontraba realizando tareas de campo a caballo había desaparecido de la superficie del agua mientras intentaba cruzar o trabajar en las inmediaciones del mencionado río. La noticia movilizó de forma inmediata a un importante contingente de seguridad y rescate, conscientes de que en este tipo de situaciones cada minuto resulta vital. Según las primeras averiguaciones y los testimonios recabados en el lugar de los hechos, el hombre se encontraba desempeñando labores de arreo de ganado, tarea habitual en la zona, pero que conlleva riesgos debido a la geografía del terreno y el comportamiento de los cursos de agua.

 El incidente se localizó específicamente en la Primera Sección Pancho Cué, en la zona conocida como Paso Itú. En ese punto del río Aguapey, el trabajador, montado sobre su caballo, se vio envuelto en una situación crítica que lo llevó a caer al curso de agua y ser arrastrado sin que pudiera salir por sus propios medios.

El operativo de búsqueda se desplegó con celeridad y contó con una coordinación ejemplar entre la labor técnica de los efectivos policiales y la valiosa colaboración del cuerpo de bomberos voluntarios, quienes aportaron equipos y conocimientos específicos para el rastreo acuático. Pero lo más destacable de la jornada fue el compromiso de familiares y vecinos del lugar, quienes movidos por el afecto y la solidaridad vecinal, no dudaron en sumarse a las patrullas de búsqueda, recorriendo las orillas y las zonas de mayor profundidad a pesar de las dificultades climáticas o del terreno.

Tras horas de intensa angustia y trabajo mancomunado los rescatistas lograron encontrar el cuerpo sin vida del peón. El hallazgo confirmó los peores temores de la comunidad de Alvear. Una vez recuperado el cuerpo se procedió a realizar el examen médico legal correspondiente, un trámite obligatorio para certificar la causa del deceso y descartar cualquier otra irregularidad, aunque todo indicaría que se trató de un ahogamiento accidental. Posteriormente, y cumpliendo con los protocolos de rigor, los restos fueron entregados a sus familiares.

Desde el punto de vista legal, el caso ha quedado bajo la órbita de la autoridad fiscal interviniente, que ya ha tomado conocimiento de cada uno de los pormenores del suceso. En la Comisaría de Alvear se llevaron a cabo las diligencias de rigor, incluyendo el peritaje de la zona y la toma de declaraciones a los testigos presenciales. El objetivo es reconstruir con exactitud los últimos momentos de la víctima para determinar si hubo factores externos que influyeron en el accidente o si se trató de una de las tantas tragedias fortuitas que ocurren en el ámbito del trabajo rural.

Deja una respuesta