Familiares y amigos de la víctima piden justicia y la pena máxima para la acusada.
La causa judicial por el homicidio de Julián Álvarez Guardia, el joven chaqueño ultimado a puñaladas por su pareja, atraviesa horas decisivas tras dictarse la medida de coerción contra la imputada. En declaraciones formuladas ayer a radio Dos, Leticia Guardia, hermana del joven fallecido, expresó su dolor y remarcó con firmeza que la acusada debe recibir la pena máxima por el gravísimo delito endilgado en el expediente.
«Yo lo único que quiero en esta vida es justicia para él», manifestó la mujer al repasar la cruda realidad que le toca transitar desde el trágico suceso. En relación con la resolución judicial adoptada recientemente, admitió que la medida restrictiva le aportó un mínimo de alivio dentro de la profunda tristeza que lleva en el alma. «Es la prisión preventiva que la estábamos esperando, estamos sometidos a los procesos legales frente a un pedido de justicia donde mi hermano fue víctima de violencia por parte de esta chica», sostuvo con firmeza ante los micrófonos.
La hermana de la víctima profundizó sobre la calificación legal que recae sobre la sospechosa, identificada como Victoria Cantero, y advirtió sobre las maniobras que ensayará la defensa técnica en las siguientes etapas del proceso penal. «Victoria está imputada por el delito de homicidio agravado por el vínculo, le toca perpetua, no hay otra, obviamente que su defensa lo sabe y van a tratar de que la pena sea menor», aseveró la hermana de la víctima, quien además confesó que confía plenamente en que la prisión se mantenga firme de forma ininterrumpida hasta la elevación a juicio oral y público.
Al detallar los indicios que comprometen a la acusada, Leticia se refirió a las pericias médicas y a las medidas probatorias que aguardan los acusadores. «Estamos esperando la reconstrucción del hecho; mi hermano muere por cuatro puñaladas que ella le dio, tiene dos heridas en el cuello y dos cortes en el brazo», especificó con dolor. Asimismo, desmintió categóricamente cualquier versión que intentara instalar una dinámica de agresión mutua o violencia previa por parte de la víctima fatal hacia su pareja. «Mi hermano nunca le pegó; sí creo que rompió un celular por la ira que le provocaban las discusiones con ella, pero pegarle él a ella, estoy segura que no», enfatizó, y añadió que existen testimonios recolectados en el expediente que corroboran las circunstancias físicas de la pareja en el escenario del ataque.
En la misma línea argumental, la mujer se refirió a las maniobras de entorpecimiento y a los intentos de manipulación de testigos que se habrían registrado en el entorno posterior al crimen. Al ser consultada sobre una presunta oferta de dinero destinada a conseguir declaraciones favorables para la sospechosa, Leticia aclaró que dicha testigo existe formalmente en el sumario.
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