“El Gobierno porteño endurece el control de roedores”, detalla algunas gacetillas oficiales del Ejecutivo local donde advierte “multas y obliga a contratar a empresas autorizadas”.
En las últimas horas, el Gobierno de la Ciudad publicó una nueva “Nómina de empresas prestadoras de servicios de desratización”. Esta medida, dictada por la Agencia de Protección Ambiental (APRA) mediante las resoluciones N° 281/26 y N° 282/26, obliga a todas las empresas del rubro a registrarse, pero también a empresas privadas y a pequeños comercios a contratar sólo a estas firmas.
El nuevo protocolo establece “medidas de prevención, control y gestión destinadas a evitar y reducir la presencia y proliferación de roedores en la Ciudad. La normativa alcanza a propietarios, desarrolladores, empresas constructoras, contratistas y responsables de un amplio conjunto de actividades y establecimientos”, dice la información oficial.
Los roedores son aliados
La fumigación y desratización de edificios públicos porteños como escuelas, ministerios y hospitales, se concentra en muy pocas manos. Muchas de ellas también trabajando en el sector privado como bares o restaurantes, aunque en los últimos años como consecuencia de la crisis, muchas de ellas dejaron de ser contratadas por los grande Polos Gastronómicos, que buscaban abaratar los costos en alternativas efectivas pero más económicas.
“Ahora con este nuevo régimen nos vemos obligados a contratar a empresas vinculadas al gobierno que cobran fortunas por un trabajo mal realizado”, cuestionó en dialogo con éste medio, el encargado de uno de los 16 Bares Notables del barrio de San Nicolás, que pidió resguardar el anonimato por temor a represalias económicas.
El mal trabajo realizado por estas empresas que denuncian los comerciantes es conocido, y se ve reflejado (por ejemplo) en las escuelas donde sistemáticamente aparecen roedores y, pese a la fumigación realizada, las denuncias se incrementan año tras año.
Algunas de las empresas que históricamente trabajan para el gobierno porteño son: Impacto Higiene Ambiental de Flores. Una de las preferidas del Ministerio de Salud que regularmente gana compulsas para el mantenimiento biológico de efectores públicos. Está inscripta bajo la Disposición N° 707-DGCONT en el registro de empresas privadas de desinfección, y suele adjudicarse renglones específicos o contratos semestrales y anuales para la colocación de geles, cebos y barreras químicas en hospitales de alta complejidad.
Para el caso de la empresa Fumigaciones Control Group S.R.L. , en este caso la inmensa mayoría de las intervenciones las realiza en establecimientos educativos públicos y, para este caso en particular, no se gestionan mediante contratos directos con el Ministerio de Educación, pero trabaja como subcontratista privada de empresas que reciben contrataciones directas por parte del gobierno local.
Agus Fumigaciones S.R.L. (CUIT 30-58746176-1) es una de las predilectas del GCBA y opera activamente como contratista directa en los diferentes estamentos y organismos descentralizados, acumulando decenas de contrataciones directas y licitaciones ganadas a lo largo de los últimos años.
Sólo por mencionar algunas: a través de la Licitación Pública N° 401-0039-LPU24, recibió una adjudicación directa del ministerio por un monto de $105.838.784,80 destinada específicamente a las tareas de fumigación y bloqueo del mosquito Aedes Aegypti en la vía pública y predios de la ciudad.
También de forma periódica fue beneficiadas órdenes de compra abiertas (como la N° 401-0003-OCA24 por $199.438.784,80) para el mantenimiento biológico general y saneamiento de instalaciones sanitarias. En mayo de 2026, fue beneficiada con la Licitación N° 0480-26 por un monto de $37.200.000,00, para el Ministerio de Desarrollo Humano y otras tantas para el Poder Judicial
Mientras que competidoras como Impacto, Purity o Control Group dependen casi en su totalidad de subcontratos privados con constructoras (MIG, SES, etc.), Agus Fumigaciones S.R.L. se consolida como un proveedor directo prioritario de la administración porteña. Sus contratos directos abarcan desde la desinfección edilicia habitual hasta las campañas masivas de prevención de plagas y epidemias del GCBA.
Consolidación de negociados
De acuerdo al reclamo de algunos dueños de espacios gastronómicos y locales comerciales de diferentes rubros, esta nueva medida estipulada en la Resolución 282/APRA/26, bajo la fachada de establecer medidas de prevención, control y gestión destinadas a reducir la presencia y proliferación de roedores en el territorio porteño; “obliga a contratar a empresas aliadas al gobierno porteño”.
En ese sentido, la medida alcanza a propietarios, desarrolladores, empresas constructoras y contratistas vinculados con obras públicas o privadas, demoliciones, excavaciones y movimientos de suelo.
Pero también incluye a pequeños comercios como metalúrgicos, depósitos y centros logísticos, recicladoras de metales, generadores especiales de residuos, locales de diversión, gastronómicos y de almacenamiento de alimentos.
La segunda resolución, la 281/APRA/26, establece un registro obligatorio para las empresas que realizan tareas de desratización en la Ciudad.
La norma crea la “Nómina de empresas prestadoras de servicios de desratización”, en la que deberán inscribirse quienes desarrollen esta actividad dentro de los 30 días posteriores a la publicación de la resolución.
Las empresas registradas deberán entregar una constancia de cada servicio realizado, con información sobre las tareas efectuadas, y cumplir con una serie de obligaciones fijadas por la APRA. La Ciudad busca de esta manera contar con información actualizada sobre las empresas que intervienen y generar un sistema de seguimiento de los tratamientos.
En caso de incumplimientos, la autoridad podrá intimar a la empresa para que presente un descargo y, de acuerdo con las circunstancias del caso, disponer su suspensión o baja del registro. También podrán aplicarse las sanciones previstas en la normativa porteña.
Tiempo se contactó con la Agencia de Protección Ambiental porteña para indagar sobre esta nueva disposición y contar con la versión oficial ante la denuncia de algunos pequeños locales de la Ciudad. Hasta el momento de la publicación de esta nota no respondieron nuestro pedido.
