Paula Badosa o cómo afrontar la exigencia de la alta competición


«A veces siento que no puedo controlar las voces dentro de mí”. Son palabras de la tenista Paula Badosa en el comunicado que publicó el pasado 23 de marzo a través de sus redes sociales. Fue una carta a corazón abierto en la que hablaba de sus sentimientos y de su estado mental tras una mala racha de resultados y de lesiones. Fue, además, una carta aún inusual porque expuso las losas psicológicas que han de sujetar los y las deportistas del más alto nivel, pero que no suelen exteriorizar.

Porque cerca del momento en que Badosa emitió dicho comunicado vimos a Carlos Alcaraz, entonces número 1 del mundo, diciendo en mitad de un partido que luego perdió que se quería ir a su casa.

¿Qué razones pueden provocar la saturación de un deportista profesional sometido a máxima exigencia? ¿Qué efectos psicológicos produce una situación así? Y llegado el caso, ¿cómo debe actuar un o una profesional de la psicología?

En EFE Salud hemos hablado de todo ello con el director del Máster en Coaching Deportivo de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Juan Carlos Campillo, experto en psicología deportiva de alto rendimiento y profesional.

¿Por qué se saturan los deportistas profesionales?

Decía Badosa en el comunicado tras caer eliminada en el Masters 1000 de Miami: «A veces siento que no puedo controlar las voces dentro de mí. Las emociones son demasiadas y me veo superada. Las dudas se apoderan de mí y me siento perdida en un mar de emociones. Hay días en los que siento que tengo la fuerza suficiente, y otros en los que la montaña es demasiado grande y me pregunto si seré capaz».

Campillo señala que a pesar de que la gente piensa que los atletas profesionales viven en una burbuja, tienen distintas afecciones psicológicas que pueden llegar a afectarles de una manera severa, pudiendo incluso quitarles las ganas de seguir compitiendo.

Acerca de los motivos por los cuales los deportistas se suelen saturar más, enumera los que por su experiencia profesional más observa:

  • El principal y más evidente son los resultados. El experto comenta que cuando todo va bien, aunque el deportista esté cansado, tiene “otra energía”, todo fluye y el apoyo de la gente es mayor. Cuando los resultados van mal, las dinámicas y el ánimo empeoran.
  • Otro de los motivos es la congestión del calendario. “Es fácil ver cómo el deporte profesional actualmente tiene más apretada la competición. Tener demasiados encuentros, competiciones, viajes, y no tener tiempo para ellos mismos, también hace que lleguen a su límite”, explica.
El psicólogo Juan Carlos Campillo. Foto cedida
  • La vida personal. Una discusión con pareja, familia o amigo/a puede ocasionar una caída del rendimiento y un deterioro de los resultados.
  • La presión. Recalca Campillo que el deportista cada vez tiene más presión. «Cuando está tan presionado no disfruta y entonces se le hace muy cuesta arriba competir. La mayoría ya no disfruta y eso es un problema, porque entonces se convierte en una obligación el jugar o el competir. Así tampoco sacas lo mejor que tienes”, profundiza. 

¿Cuáles son los efectos psicológicos?

En cuanto a los efectos que la saturación puede llegar a tener en deportistas de alto nivel, Campillo habla de frustración y rabia.

Todo surge, según explica, por el hecho de no entender por qué empiezan a fallar y a no salirles las cosas en un ámbito que les gusta y que siempre han disfrutado. 

Así, en alusión a las palabras de Badosa en el comunicado, cuando hablaba de «las voces dentro» de ella, explica el especialista:

deporte antienvejecimiento
EFE/Jaren Wilkey/BYU

“Tenemos en la cabeza siempre como dos voces, la buena y la mala. La mala es la que te va a decir que ya no puedes, que necesitas descansar, que el otro es mejor, que no estás en forma… Es decir, que te parezca todo malo. Y la manera de acallarla es centrándote más en el aquí y ahora y sacar la otra que tenemos dentro, que te dice: no olvides que has conseguido muchas cosas, que entrenando bien y estando centrado, vas a competir bien”,

Otro de los efectos que señala el especialista en cuanto a la saturación son las excusas. “Si los resultados van bien, aunque estés cansado, aunque estés con ganas de ver a la familia, aunque estés harto, se lleva mejor. Cuando ya no empiezan a fluir las cosas y no has trabajado la cabeza lo suficiente, es complicado saber salir, porque hay mucha tensión, a veces termina por explotar», cuenta.

“Y entonces empiezas a buscar causas ajenas, una manera de tener excusas, como una justificación para evitar responsabilidad”, zanja

¿Cómo abordar la ayuda psicológica?

Campillo explica qué metodología sigue para el trabajo mental con los deportistas.

Por un lado, apunta la importancia de poner el foco en el deportista, “poner el foco en qué sentido tiene lo que está haciendo, por el que compite, la razón de ser”, relata.

Es clave que «tenga unos retos, unos objetivos y una responsabilidad que asuma, porque si no hay esa motivación, si no hay esa claridad de encontrarle sentido a lo que está haciendo, luego los compromisos y las exigencias se complican más».

El delantero del Real Madrid Kylian Mbappé en un partido de LaLiga EA Sports. EFE/ Daniel González

Por otro lado, afirma que la visualización ayuda bastante. “Precisamente a esas voces y esos pensamientos negativos que tenemos, que le vienen siempre a todo el mundo, que tienen también la función de alertarnos ante lo que puede ir mal, ante los problemas y anticiparnos a dificultades, se pueden mitigar con una buena visualización y una buena relajación”, afirma.

Para terminar, el profesional de la UNIR reseña que para que un competidor pueda sacar su 100 % también tiene que cuidar el entorno.

En este sentido, remarca que todo el trabajo hecho con ellos sin duda les mejora su vida personal, evitando que se aíslen de su entorno por el estrés de la competición. 

“Cuando lo trabajamos, les ayuda a que puedan gestionar mejor sus emociones y sus pensamientos y no se aíslen,  sino que sepan convivir con ello y sepan, que tienen que estar con su pareja, con su familia, aunque estén dolidos por dentro”, concluye.

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