El miedo a las agujas, las dudas sobre los resultados o la desinformación respecto de los cuidados necesarios suelen generar incertidumbre entre quienes evalúan someterse a este tipo de prácticas.
En ese contexto, la médica Micaela Ríos Narváez destacó la importancia de que cada tratamiento sea realizado por profesionales capacitados y bajo una evaluación médica previa. Según explicó, antes de indicar cualquier procedimiento es fundamental conocer los antecedentes clínicos del paciente, identificar posibles contraindicaciones y establecer objetivos realistas en función de cada caso particular.
La especialista remarcó que los tratamientos inyectables no deben considerarse procedimientos estandarizados, ya que cada persona presenta características anatómicas, necesidades y expectativas diferentes. Por ello, la consulta médica constituye una instancia clave para garantizar la seguridad y la eficacia de la intervención.
Otro de los aspectos abordados fue el temor al dolor. Ríos Narváez señaló que actualmente existen diferentes recursos para mejorar la experiencia del paciente, como anestésicos tópicos o locales, que permiten realizar los procedimientos de manera más confortable. Asimismo, indicó que la sensibilidad puede variar según la zona tratada y las características individuales de cada persona.
Respecto de los resultados, la médica explicó que estos no suelen ser inmediatos y que dependen tanto del tipo de tratamiento como de la respuesta biológica de cada organismo. En este sentido, advirtió sobre la importancia de mantener expectativas realistas y comprender que algunos procedimientos requieren varias sesiones para alcanzar los objetivos planteados.
