GRAN PARTE DE ESTOS CONTROLES SE DESARROLLARON EN CALLES DE LA CIUDAD SEÑALADAS POR DENUNCIAS DE CONTRIBUYENTES. EN SEGUNDO LUGAR, LOS OPERATIVOS SE DESPLEGARON EN AVENIDAS, ROTONDAS, COLECTORAS Y RUTAS DE ACCESO.
El tránsito en la ciudad de Corrientes sigue siendo una de las principales preocupaciones en materia de seguridad pública. Las cifras difundidas por la Municipalidad correspondientes a los primeros seis meses de gestión del intendente Claudio Polich revelan una realidad inquietante: 58.663 multas por exceso de velocidad, 17.080 infracciones por cruzar semáforos en rojo y 1.447 controles de alcoholemia realizados entre diciembre de 2025 y junio de este año.
Son números que, por sí solos, encienden una señal de alarma. Más aún si se tiene en cuenta que corresponden a apenas medio año y que reflejan conductas de alto riesgo, muchas de ellas directamente asociadas a los siniestros viales que cada año dejan heridos y víctimas fatales en la capital correntina.
De acuerdo con los datos oficiales, los operativos de alcoholemia detectaron una amplia mayoría de casos positivos en conductores varones: 1.336 sobre un total de 1.447 controles. Además, el 17% de las personas fiscalizadas circulaba sin licencia de conducir, una situación que agrava aún más el panorama y pone de manifiesto la persistencia de conductas irresponsables al volante.
Los controles se realizaron principalmente en calles denunciadas por vecinos, aunque también se desplegaron en avenidas, rotondas, colectoras y accesos a la ciudad. Desde el Municipio sostienen que estos operativos buscan prevenir maniobras peligrosas y reducir la siniestralidad, una problemática que continúa generando preocupación.
Sin embargo, el dato más impactante es el relacionado con la velocidad. En solo seis meses, el sistema de radares y fotomultas registró 58.663 infracciones por superar los límites permitidos. A ello se suman las 17.080 actas emitidas por cruzar semáforos en rojo, una conducta que suele estar detrás de algunos de los accidentes más graves.
Aunque las autoridades destacaron una reducción progresiva en este tipo de infracciones desde marzo, las cifras acumuladas siguen siendo elevadas y exponen la dificultad para modificar hábitos de conducción arraigados.
A la vez, el Municipio retiró de la vía pública 5.910 vehículos, entre automóviles y motocicletas, y demoró 158 caballos que circulaban sueltos por calles y avenidas, otro factor de riesgo frecuente en distintos barrios.
Frente a este escenario, la comuna reforzó la estructura de control con la incorporación de 35 nuevos agentes a la Guardia Urbana Municipal y anunció la próxima incorporación de otros 45 motoristas. También sumó cámaras de última generación para monitorear el tránsito y detectar infracciones.
Los números hablan por sí solos. Exceso de velocidad, cruces en rojo, alcoholemia positiva y circulación sin licencia forman parte de una realidad cotidiana que obliga a profundizar las políticas de prevención y concientización. Porque detrás de cada estadística hay una conducta riesgosa y, potencialmente, una tragedia que podría evitarse.
