A los 16 años, César Gonzalo Maciel ya sabe que las palabras pueden convertirse en refugio, memoria y camino. Ayer dio un paso que seguramente recordará para siempre: presentó su primer libro,
«
Madrugadas de mis nostalgias», en la Escuela José Hernández de Laguna Brava, acompañado por docentes, estudiantes y lectores que descubrieron la sensibilidad de un joven autor que encuentra en la poesía una forma de contar el mundo.
La actividad se realizó en el marco del Día del Escritor, que se conmemora cada 13 de junio, y surgió por iniciativa de la rectora y profesora de Literatura Gladys Solís, quien alentó al adolescente a compartir su experiencia de escritura y el recorrido que lo llevó a publicar su obra.
El libro, publicado por Editorial D, reúne más de un centenar de poemas escritos a lo largo de distintos momentos de su vida. En ellos aparecen los viajes, los paisajes, las emociones cotidianas y las reflexiones de quien, desde muy pequeño, encontró en los cuadernos un lugar para guardar pensamientos e impresiones.
Abanderado en la Escuela Normal Martín Miguel de Güemes de San Luis del Palmar y próximo a iniciar el camino hacia la carrera de Medicina en la Unne, César combina la disciplina de los estudios con una profunda vocación literaria. Lee poesía y novelas, escribe primero a mano y luego pasa sus textos a la computadora, conservando el hábito casi artesanal de construir cada verso desde la intimidad de la hoja.
Durante la presentación compartió una idea que resume el espíritu de su obra: «Todos tenemos la capacidad de expresarnos y de perseguir nuestros sueños con esfuerzo y perseverancia». También agradeció especialmente a los docentes que acompañaron su crecimiento y alentaron su talento.
La emoción continuará el próximo martes, 16 de junio, cuando presente «Madrugadas de mis nostalgias» en su propia escuela. Allí, frente a compañeros y profesores que forman parte de su historia cotidiana, el joven escritor volverá a abrir las páginas nacidas en aquellas madrugadas de reflexión. Y mientras imagina nuevos libros y nuevos proyectos, confirma que la literatura ya encontró un lugar permanente en su vida.
