El último jueves se vivió un momento histórico, cargado de simbolismo y devoción, con el arribo de la imagen réplica de la Virgen de Itatí a la Basílica de Luján, uniendo a dos de los santuarios más importantes de la fe en el marco del festejo patronal de la Virgen de Luján. Sucede que la imagen peregrina de Itatí viajó para acompañar los festejos patronales por el día de la Virgen de Luján, ayer 8 de mayo, en el templo mayor. En consonancia con esta expresión de fe religiosa, un grupo de peregrinos correntinos completaron una travesía de mil kilómetros desde Itatí hasta Luján.
La llegada de la «Tierna Madre» fue un momento de profunda emoción. La imagen fue recibida formalmente en las puertas del santuario por el rector de la Basílica de Luján, quien dio la bienvenida a la comitiva del Litoral. El ingreso se realizó en un marco de oración y alegría, acompañado por los feligreses que escoltaron la imagen durante su traslado y los que, desde temprano, aguardaban la llegada de la patrona del NEA.
TRAVESÍA DE FE
En una muestra de fe inquebrantable, los peregrinos José Zacarías y Osmar Romero, este último reconocido en la comunidad como instructor de taekwondo local, culminaron con éxito una travesía en bicicleta que unió distancias geográficas y profundos sentimientos religiosos. Tras seis días de marcha, los devotos arribaron el jueves a su destino para encontrarse con las imágenes de las vírgenes de Luján y de Itatí.
La travesía comenzó el pasado viernes cuando ambos partieron desde la Basílica de Itatí. Con el objetivo claro y el espíritu fortalecido, recorrieron un trayecto de casi mil kilómetros enfrentando el cansancio físico propio de una marcha de tal magnitud, impulsados por la disciplina y la fe.

