Boca Unidos ya está en receso y la apuesta para el año próximo está en lograr apuntalar la levantada que tuvo en el torneo de la B Nacional en la última parte del año.
El entrenador aurirrojo, Federico Domínguez, ya comenzó a idear el plantel para el año próximo, en el cual ya hubo seis futbolistas que fueron desafectados porque no serán tenidos en cuenta, además de la partida de Michael Hoyos al fútbol ecuatoriano.
En los planes del club de la Ribera está repatriar a Gonzalo Ríos, uno de los “productos” de la entidad que emigró para jugar en Primera División . Aún propiedad de Boca Unidos, Ríos milita por estas horas en Temperley, aunque no tuvo una buena temporada con el elenco celeste.
Sobre su posible retorno, el jugador chaqueño aseguró ayer que aún no tiene nada definido y recién en los próximo días analizará su futuro.
“Fue un año muy complicado para mí en lo deportivo, tuvo muchas lesiones, perdí continuidad y ritmo futbolístico”, admitió el delantero-volante en declaraciones al programa radial República aurirroja.
“Las ganas de volver a Boca Unidos están siempre, es mi casa, donde me formé como futbolistas y el club que me dio la posibilidad de jugar en Primera”, dijo Ríos, y agregó. “Soy jugador del club, pero voy a tomarme estos días de descanso para ver qué ofertas hay, recién la semana próxima voy a tener certezas sobre mi futuro y si regreso a Boca Unidos”.
Por el momento, el regreso del productivo jugador aurirrojo está en duda, pese a que semanas atrás se deslizó que las negociaciones para su retorno estaban muy avanzadas.
El plantel de Boca Unidos está de vacaciones y el 4 de enero retornará a los entrenamientos abriendo una sesión intensa de pretemporada durante 10 días en esta ciudad, para luego trasladarse a Buenos Aires, donde cumplirá una serie de partidos amistosos.


