La hoja de ruta de la reunificación peronista para el 2027 


Se encomendaron una tarea urgente, prioritaria. Y cada uno se llevó una hoja de ruta para cumplir el objetivo. Pero la intención, sin embargo, no está garantizada. La reunión del peronismo en el Hotel Emperador dejó un clima de punto de partida: esa sensación de efervescencia que antecede a los desafíos de definición incierta. Los diez asistentes a la cumbre se comprometieron a trabajar coordinadamente para impedir que el gobierno imponga un nuevo régimen electoral: una reforma que implique suspender o eliminar las PASO. “Hay que juntar 37 votos para bloquearlos en el Senado”, resumió ante Tiempo un legislador del PJ que conoce como pocos los últimos reacomodamientos del Congreso. Giros que se perfilan y que pueden ahondarse en los bloques dialoguistas de la oposición. Al mileísmo, por lo pronto, se lo ve más débil. Hasta declinante.

Los cinco gobernadores que estuvieron en la cita, organizada en sigilo por los jefes legislativos José Mayans y Germán Martínez, ya empezaron a hacer llegar sus mensajes: fueron Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Zillioto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja). Por Santiago del Estero estuvo el senador Gerardo Zamora, antecesor y jefe político del actual mandatario provincial, Elías Suárez. Esos ocho nombres, junto a Sergio Massa y Máximo Kirchner (también presentes), deben contrarrestar los movimientos del jefe de Gabinete Diego Santilli. Acciones recientes y por venir.

Al funcionario todoterreno con origen en el PRO se le encargó como objetivo primordial la suspensión de las primarias del año próximo. Esa apuesta, de resultar exitosa, podría fragmentar al arco opositor. Se sabe: la intención de la Casa Rosada es desordenar, obstaculizar y hasta postergar la constitución de un polo antimileísta. Y luego tratar de buscar el triunfo en primera vuelta. Por otro lado, tanta ansiedad por modificar las reglas habla de una evidente debilidad.

 Con ese objetivo en la cartera, Santilli estuvo en los últimos días en Posadas (participó de la última asamblea del Norte Grande) y en la capital de Catamarca (por una red de acueductos). Allí se vio con el anfitrión, Raúl Jalil; también con el santiagueño Suárez. El gobernador catamarqueño junto a sus pares Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta) tuvieron un rol determinante para que varios proyectos del oficialismo se convirtieran en ley. Ahora los tres están en el medio: tanto los mileístas como el PJ saben que los legisladores de esas provincias podrían definir si se salvaguardan las PASO, bloqueando ese capítulo del régimen electoral, o si la Casa Rosada se sale finalmente con sus planes.

La cumbre del Hotel Emperador empezó en los sillones no tan visibles de la recepción y terminó en un salón reservado, donde se extendió por cuatro horas. Allí se fijó una postura común hacia los gobernadores «dialoguistas» que proceden del peronismo. Se les transmitirá el mensaje de que no se los considera expulsados ni desterrados definitivamente del espacio oficial del PJ. Sin embargo, les llegará una advertencia. Si llegaran a jugar contra el peronismo aportando a la suspensión de las PASO, la reacción del justicialismo sería presentarles, en cada una de sus provincias, candidatos a gobernador alternativos. Sin consultarles y de modo unilateral.

“Si juegan en contra de las PASO, habrá otro candidato peronista a la gobernación. Y ese candidato si no te gana, te puede hacer perder”, explicaron a este diario.

Tras la sesión por el tema tierras, en la que el gobierno se vio forzado a retirar dos capítulos, el Senado se prepara para estar otra vez en el foco. Será en las próximas semanas. Uno de sus miembros, Jorge Capitanich, cuantificó el punto de partida desde el que arrancará la búsqueda de apoyos: la meta del PJ, por supuesto, es garantizar el mantenimiento de las PASO. “Nosotros tenemos 25 votos propios más 3 de Convicción Federal. Serían 28 para empezar y además está la visión que siempre pregonan los dos representantes de Santa Cruz. Una masa crítica importante. Aunque finalmente todo depende de ciertas expresiones que puedan tener la UCR y otras fuerzas de carácter provincial”, analizó el chaqueño tras una consulta de Tiempo.

La larga conversación que mantuvieron los diez dirigentes del PJ en la tarde/noche del martes se enfocó principalmente en las PASO. Se habló también del próximo proyecto de Presupuesto y de la coparticipación de lo recaudado por el impuesto a los combustibles líquidos (ICL), iniciativa frustrada de los gobernadores. El repaso de la situación económica fue lapidario. Todos los presentes se mostraron convencidos de que, ante la dimensión de la catástrofe, Milei tiene pocas o más bien nulas chances de reelegir. En materia de candidaturas propias, el consenso general (si se pudiera hablar de acuerdos) fue esperar.  Si en 2026 hay PASO, habrá -ineludiblemente- competencia interna.

La aceptación de que es necesario sostener las primarias, por otro lado, significa algo así como un «cambio de pantalla». Un primer acuerdo de definición de reglas. Dos meses atrás, en una escalada de la tensión entre axelismo y cristinismo, el senador bonaerense Sergio Berni y el economista Guillermo Moreno salieron a instalar que lo más probable y hasta lo más conveniente sería que en 2026 hubiera dos fórmulas presidenciales del PJ, dos listas que se presentaran separadas directamente en las elecciones generales (lo que dividiría al electorado opositor). Esa posibilidad, por lo visto, parece haber quedado descartada.

Uno de los principales allegados de Kicillof, su ministro de gobierno Carlos Bianco, consideró muy positivo que se haya llegado a esa conclusión. “Es todo un logro que el peronismo opositor en su conjunto -los sectores de los distintos gobernadores, Cristina, Massa y Axel- se hayan puesto de acuerdo para defender el instrumento (las PASO). Está muy bien”, valoró en diálogo con este diario. Bianco, de todos modos, recordó que la continuidad de las primarias como mecanismo para definir candidaturas no depende totalmente del PJ: “No sé si Milei consigue los votos de otras provincias, no tengo el poroteo”.

Finalmente, el funcionario de la PBA señaló que si hay primarias nacionales, habrá también PASO en la Provincia, como método para definir quién competirá por la gobernación en 2026. “En las bases hay un clamor grande de que no haya más arreglo de dirigentes de la superestructura, sino que sea el voto de los compañeros el que defina las candidaturas. Me parece sano y democrático. Por primera vez en mucho tiempo se van a tirar las cartas sobre la mesa y el que más mida será el candidato”, aseguró Bianco. En la grilla para suceder a Kicillof figuran muchos apellidos; no se descarta, incluso, algún «tapado» de último momento: Jorge Ferraresi, Julio Alak, Gabriel Katopodis y Federico Otermín son algunos de esos nombres.

Maratonista o velocista

De los cinco gobernadores presentes en el Hotel Emperador, Kicillof (quien para la cumbre fue contactado por Germán Martínez) es el único que se mueve como precandidato. Aunque por ahora no lo declame demasiado. El miércoles estará con Capitanich en Resistencia: la PBA firmó recientemente acuerdos con las universidades del Nordeste (UNNE) y del Litoral; también participará de la asunción de las nuevas autoridades de la CGT local (normalizada) en otra actividad organizada por Héctor Daer. Además, expondrá nuevamente sobre su libro de Keynes. En la visita estará con Bianco y el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque. Entretanto, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) prepara un acto importante para el mes próximo.

Otro de los asistentes a la reunión del Hotel Emperador fue Massa. De bajo perfil en el primer semestre del año, el titular del Frente Renovador (FR) está ahora más activo que nunca. Desde las oficinas porteñas de la Fundación Encuentro, en Libertador al 800, el exministro de Economía aseguró a los cercanos y a dirigentes de otros espacios que por ahora prefiere trabajar “por abajo” en pos de la unidad, “no como 9 (un centrodelantero) ni tampoco como fronting (quien pone la cara)”. En los últimos 15 días, sin embargo, estuvo en el centro de un leve y gradual «operativo clamor». Lo ensalzaron como articulador de la derrota legislativa del gobierno. Tal reconocimiento fue empujado por hombres y mujeres del FR,  pero también por algunos nombres asociados al kirchnerismo, como la senadora Juliana di Tullio.

Cuando le preguntan por la próxima disputa presidencial, Massa responde con un llamado a la paciencia. Dice que la discusión por suceder a Milei no requiere de correr una maratón de 42 kilómetros sino de esperar, estar al acecho y acelerar en el momento justo. “Hay que ser lo suficientemente potentes como para ganarle a Milei en los últimos cien metros”, suele repetir. Y advierte que la clave es tener “aptitud electoral” para representar lo emergente. Para Massa, el presidente no tendrá ninguna chance de imponerse ante “un frente anti-Milei”, un proceso que ve inexorable. Quienes están cerca suyo aseguran que tiene un nombre guardado in pectore, que responde a un perfil de outsider, pero nacida en el peronismo: la cordobesa Natalia de la Sota.



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