El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves que Irán acordó entregar sus reservas de uranio enriquecido y que las dos partes estaban «cerca» de un acuerdo de paz que pondría fin a seis semanas de conflicto.
«Han aceptado devolvernos el ‘polvo’ nuclear», dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca, en alusión al uranio enriquecido que, según Estados Unidos, podría utilizarse para fabricar armas nucleares.
«Hay muchas posibilidades de que lleguemos a un acuerdo», añadió ante los reporteros.
Trump dijo además que ve posible no tener que prorrogar el alto el fuego con Irán que expira el próximo 22 de abril porque cree que Washington y Teherán podrían alcanzar pronto un acuerdo de paz.
«Nos está yendo muy bien (en las negociaciones). Puedo decirles que, tal vez, se produzca (un acuerdo) antes de eso. No estoy seguro de que sea necesario extender (la tregua)», dijo Trump a medios en la Casa Blanca al ser preguntado sobre si su Gobierno contempla la posibilidad de prorrogar el alto el fuego con Irán que está en vigor desde el 8 de abril.
«Irán quiere llegar a un acuerdo y estamos tratando con ellos de manera muy cordial. Debemos asegurarnos de que no haya armas nucleares y si lo logramos, será un factor determinante. Y ellos están dispuestos a hacer hoy cosas que no estaban dispuestos a hacer hace dos meses», añadió el magnate neoyorquino antes de partir a Las Vegas para un evento de campaña para las próximas elecciones de noviembre.
A su vez, Trump aseguró, al igual que hizo horas antes su secretario de Guerra, Pete Hegseth, «que si no hay acuerdo, se van a reanudar los combates».
«Tenemos una muy buena relación con Irán en este momento. Es difícil de creer, pero creo que es una combinación de aproximadamente cuatro semanas de bombardeos y un bloqueo muy potente. El bloqueo es tal vez más potente que los bombardeos», aseguró el mandatario en referencia al bloqueo que Washington ha impuesto a los buques con origen o destino en puertos iraníes y que traten de cruzar el estrecho de Ormuz.
Poco antes, Estados Unidos volverá a bombardear Irán si Teherán «toma una mala decisión», amenazó el secretario estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, quien prometió mantener bloqueados los puertos iraníes «el tiempo que sea necesario».
En paralelo a estas amenazas, Pakistán media para lograr un segundo ciclo de diálogos entre Irán y Estados Unidos, y el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que Israel y Líbano acordaron un alto al fuego de 10 días.
El conflicto en Oriente Medio, que estalló el 28 de febrero con bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha dejado miles de muertos, sobre todo en Irán y Líbano, y trastocó la economía mundial.
Ahora, el mundo espera que se prolongue el alto al fuego de dos semanas en el frente iraní, que entró en vigor el 8 de abril y expira la próxima semana.
El influyente jefe del ejército de Pakistán, Asim Munir, se encuentra en Irán y se reunió este jueves con el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, considerado un interlocutor clave por Teherán.
Con la mediación de Pakistán, Estados Unidos e Irán acordaron una tregua y celebraron un primer ciclo de diálogos el fin de semana pasado en Islamabad, que concluyó sin acuerdo.
Líbano quedó excluido de esta tregua y Estados Unidos acogió esta semana las primeras conversaciones directas de alto nivel en décadas entre Israel y representantes libaneses, que avanzaron hacia un acuerdo para un cese de hostilidades que entraría en vigor este jueves, con la cuestión del movimiento islamista libanés Hezbolá aún pendiente.
Líbano se vio arrastrado al conflicto el 2 de marzo, cuando el movimiento chiita libanés Hezbollah, proiraní, atacó a Israel en represalia por los bombardeos contra su aliado Irán.
Según autoridades libanesas, los ataques israelíes mataron a más de 2.000 personas y dejaron al menos un millón de desplazados.

