Kicillof cruzó la «libertad educativa» de Milei: «Es esclavitud, desigualdad y abandono»


En un acto por los 150 años de la Ley de Educación Común provincial, el gobernador bonaerense Axel Kicillof defendió la educación pública, criticó la ley de «libertad educativa» que impulsa el presidente Javier Milei y aseguró que «es una ley de esclavitud» que busca profundizar las desigualdades y desligar al Estado de su responsabilidad en la materia.

«Milei busca imponer un proyecto que llama de ‘libertad educativa’, pero que es en realidad de esclavitud, de desigualdad, de abandono y de privaciones camufladas de modernidad», disparó el mandatario durante el acto realizado en el Teatro Argentino de La Plata, ante más de 800 autoridades, representantes gremiales, académicos y miembros de la comunidad educativa.

El encuentro fue organizado al cumplirse 150 años de la aplicación de la Ley Provincial N°988, sancionada en 1875 y puesta en marcha al año siguiente, que estableció las bases de la obligatoriedad y gratuidad de la escuela primaria bonaerense, casi una década antes de la Ley Nacional N°1420.

Acompañado por la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi, y por el intendente platense Julio Alak, Kicillof utilizó aquella experiencia histórica para cuestionar el retiro del Gobierno nacional del financiamiento educativo. «Hace 150 años la provincia de Buenos Aires estableció a la educación pública y gratuita como uno de sus principios fundamentales: en ese contexto, se definieron también las responsabilidades concretas que asumía el gobierno nacional para sostenerla», planteó.

En esa misma línea, agregó: “Durante más de un siglo nadie discutió que la Nación debía aportar recursos para construir y mantener escuelas, equiparlas y contribuir al financiamiento educativo: lo que está ocurriendo hoy no es federalismo, es un Gobierno nacional que se borra de obligaciones que forman parte del pacto constitutivo de nuestro país”.

«Educate si podés»

El gobernador puso especialmente el foco en uno de los argumentos con los que el Ejecutivo nacional impulsa los cambios en materia educativa: la ampliación de la libertad de elección de las familias. «Ese proyecto de la ley de libertad educativa reúne una serie de slogans. Vienen a decirnos que la escuela no hace falta, que la educación podría llevarse adelante íntegramente al interior de los hogares», cuestionó.

Kicillof ensayó entonces su propia traducción de esa idea: «La libertad sería ‘educate como quieras’ y yo lo traduzco: ‘educate si podés’. En esa perspectiva la educación será sólo para los que tengan los recursos». Y completó: «Es una ley de desigualdad, de exclusión, de abandono, donde el derecho a la educación se convierte en algo vinculado al poder adquisitivo de las familias».

Para el mandatario provincial, el proyecto oficial no busca corregir los problemas que pueda tener el sistema educativo, sino avanzar sobre algunos de sus pilares. «No viene a mejorar cuestiones del sistema educativo que pueden funcionar mal, sino a destruir lo que funciona bien: viene a decirnos que la escuela no hace falta y a vincular el derecho a la educación con el poder adquisitivo de cada familia”, afirmó.

Kicillof cruzó la "libertad educativa" de Milei: "Es esclavitud, desigualdad y abandono"

En la misma línea, la ministra Terigi recordó que normas como la Ley N° 988 «abrieron en la Argentina el período escolar, plantearon una opción estatal a la educación religiosa y provocaron el crecimiento acelerado de la matrícula hasta su universalización».

«Mientras algunos sectores cuestionan hoy el ordenamiento de nuestro sistema educativo, en la Provincia venimos a reforzar la idea de que se necesitan escuelas para educar y un Estado presente para seguir garantizando el acceso para todos y todas», sostuvo la funcionaria.

La Ley de Educación Común bonaerense no sólo sentó las bases de la escuela pública provincial, sino que también estableció la responsabilidad de los padres de garantizar la educación básica de niños y niñas, definió organismos de administración y organización, fijó funciones para directivos y docentes y promovió la creación de bibliotecas populares.

Sobre el final, Kicillof rechazó que la defensa de la educación pública implique desconocer sus problemas y planteó que las transformaciones deben realizarse desde adentro y con la comunidad educativa. «Hoy la educación pública está bajo un ataque muy profundo y tenemos que defenderla quienes sabemos el papel central que cumple para sostener la vida de nuestras comunidades», señaló y agregó: «Defenderla no significa decir que todo está bien ni aplicar recetas importadas».

Pero el cierre dejó también una definición que excedió largamente el aniversario de la ley y volvió a mostrar al gobernador en clave electoral de cara a 2027. Kicillof habló de impulsar una «crítica que transforme» para que «la escuela pública argentina y la universidad pública argentina sigan siendo el orgullo que son». Y cerró con una frase en modo candidato: «En las peores condiciones sostenemos la escuela pública. Lo vamos a hacer también después en condiciones mucho mejores cuando podamos dar vuelta este desastre y cuando termine esta pesadilla».

Del acto participaron también la ministra de Educación de La Pampa, Marcela Feuerschvenger; el ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de Misiones, Ramiro Aranda; el secretario de Educación de Córdoba, Luis Franchi; y los exministros de Educación bonaerenses, Alberto Sileoni y Mario Oporto.



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