En un fuerte discurso por la paz, el Papa denunció el fuerte aumento del gasto militar en el mundo



El Papa León XIV denunció el fuerte aumento del gasto militar este año en el mundo y pidió no llamar “defensa” al rearme que entre otras consecuencias enriquece a “élites indiferentes al bien común”, en el discurso más fuerte por la paz de su pontificado.

Entre los aplausos de estudiantes, profesores y otros miembros del cuerpo docente de la Universidad La Sapienza de Roma, la más prestigiosa casa de estudios italiana que recibieron hoy la visita pastoral de León XIV en el aula magna, el pontífice dijo en un discurso que “no llamemos “defensa” un rearme que incrementa las tensiones y la inseguridad, empobrece las inversiones en educación y sanidad y enriquece a élites indiferentes al bien común”

Robert Francis Prevost disertó sobre la aplicación de las nuevas tecnologías en el ámbito militar.

“El grito de ‘¡No más guerra!’ de mis predecesores, tan afín al rechazo de la guerra consagrado en la Constitución italiana, nos insta a forjar una alianza espiritual con el sentido de la justicia que reside en el corazón de los jóvenes, a no limitarse a las ideologías ni fronteras nacionales”, dijo.

Agregó que “lo que está ocurriendo en Ucrania, Gaza y los territorios palestinos, Irán y Líbano, ilustra la evolución inhumana de la relación entre la guerra y las nuevas tecnologías, en una espiral de aniquilación”.

León XIV pidió a los estudiantes y a los jóvenes en general “ser artífices de una verdadera paz que desarme y que trabaje por la armonía entre los pueblos y por la protección de la Tierra”.

El Papa destacó que la Sapienza “se distingue como un centro de excelencia en diversas disciplinas y, al mismo tiempo, por su compromiso con el derecho y la educación, incluyendo a quienes tienen recursos económicos limitados, personas con discapacidad, presos y personas que han huido de zonas de guerra”.

León XIV puso como ejemplo y agradeció que la Diócesis de Roma, de la cual es titular, y la Sapienza hayan firmado un acuerdo para abrir “un corredor humanitario universitario desde la franja de Gaza”.

También expresó su preocupación porque en la actualidad “muchos jóvenes no se encuentran bien” debido “al chantaje de as expectativas y la presión del rendimiento” y lamentó que “es la mentira generalizada de un sistema que reduce las personas a números, exacerbando la competitividad y abandonándonos a espirales de ansiedad”.

“Precisamente este malestar espiritual de muchos jóvenes nos recuerda que no somos la suma de lo que tenemos ni una materia aleatoria de un cosmos silencioso. “Somos un deseo, no un algoritmo”, exclamó el pontífice, que es graduado en matemáticas.

Con la conciencia de que en las nuevas generaciones se está consignando “un mundo deformado por las guerras y las palabras de la guerra”, León llamó en causa a los adultos, destacan que se trata “de una contaminación de la razón, que desde el plano geopolítico invade cualquier relación social”.

Todo un sector del Aula Magna universitario estaba ocupado por la comunidad docente. El Papa les recordó que “enseñar es una forma de caridad, al igual que rescatar a un migrante el mar, a una persona pobre en la calle y a una conciencia atormentada”.

A ellos les pidió “vigilar sobre el desarrollo y la aplicación de la inteligencia artificial en ámbito militar y civil, para que no empeore la tragedia de los conflictos”. Una advertencia cuanto más crucial en una época de “aceleración sin precedentes en el sector de la investigación que necesitamos orientar hacia destinos vitales, no mortíferos o suicidas”.

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