El rey Carlos III del Reino Unido inició este martes su discurso ante el Congreso de Estados Unidos con una condena al intento de asesinato contra el presidente, Donald Trump, del pasado sábado y apuntó que los actos de violencia contra la democracia «nunca tendrán éxito».
«Nos reunimos también tras el incidente ocurrido no lejos de este gran edificio, que buscó atentar contra el liderazgo de su nación y sembrar un miedo y una discordia más amplios. Permítanme decir con determinación inquebrantable: tales actos de violencia nunca tendrán éxito», declaró desde la tribuna en el Capitolio, en una ceremonia en la que estuvo el vicepresidente, JD Vance, pero no Trump.
Además, instó a respaldar a Ucrania frente a Rusia y defendió el papel de la OTAN en un contexto de críticas de la Administración de Donald Trump contra la Alianza Atlántica.
El monarca recordó que Londres y Washington han «luchado hombro con hombro» en la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría y la de Afganistán, y apuntó que «esa misma determinación inquebrantable es necesaria para la defensa de Ucrania y de su valiente pueblo, con el fin de asegurar una paz verdaderamente justa y duradera».
«Nos reunimos también tras el incidente ocurrido no lejos de este gran edificio, que buscó atentar contra el liderazgo de su nación y sembrar un miedo y una discordia más amplios. Permítanme decir con determinación inquebrantable: tales actos de violencia nunca tendrán éxito», declaró desde la tribuna en el Capitolio, en una ceremonia en la que estuvo el vicepresidente, JD Vance, pero no Trump.
«Sean cuales sean nuestras diferencias, cualesquiera que sean nuestros desacuerdos, permanecemos unidos en nuestro compromiso de defender la democracia, de proteger a todos nuestros pueblos del daño y de honrar el valor de quienes arriesgan sus vidas cada día al servicio de nuestros países», agregó Carlos III en el primer discurso de un monarca en el Capitolio desde el de Isabel II en 1991.
Al rememorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, que se conmemora este año, el rey afirmó que la asociación entre ambos países «nació del desacuerdo, pero no es menos fuerte por ello».
Subrayó los valores democráticos compartidos entre ambas naciones y apuntó: «Cuando hemos encontrado esa manera de estar de acuerdo, se han producido grandes cambios no solo en beneficio de nuestros pueblos, sino de todos los pueblos».
Además citó al propio Starmer: «Como dijo mi primer ministro el mes pasado: ‘la nuestra es una alianza indispensable’.»
El monarca concluyó su discurso explicando que la historia común es «una historia de reconciliación, renovación y de una asociación extraordinaria» y que Washington y Londres han forjado «una de las alianzas más trascendentales de la historia humana».
«Rezo con todo mi corazón para que nuestra alianza continúe defendiendo nuestros valores compartidos, junto con nuestros socios en Europa, la Commonwealth y en todo el mundo, y que ignoremos los llamados que nos invitan a volvernos cada vez más aislacionistas», añadió.
Así, llamó a que ambos países «se vuelvan a comprometer el uno con el otro, en el servicio desinteresado a nuestros pueblos y a todos los pueblos del mundo».
Carlos III y la reina Camila llegaron el lunes a Washington para su primera visita de Estado a Estados Unidos desde su coronación, un viaje que tiene el objetivo de conmemorar los 250 años de independencia del país norteamericano.
La visita se mantuvo a pesar del intento de asesinato contra Trump y parte de su Gobierno del pasado sábado en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, pero se revisaron los protocolos de seguridad.
Cole Allen, un hombre de 31 años de California, intentó sin éxito irrumpir armado en el salón del hotel de Washington donde se celebraba la cena, pero fue reducido por agentes de seguridad sin causar víctimas, aunque Trump, la primera dama, Melania; el vicepresidente, JD Vance; y buena parte del Gobierno tuvieron que ser evacuados.
El atacante compareció el lunes ante un tribunal del Distrito de Columbia en el que se le imputó un cargo por intento de magnicidio, que puede conllevar la cadena perpetua, y otros dos relacionados con la portación de armas.

