Un tribunal chino condenó este jueves al fundador del gigante inmobiliario Evergrande, Hui Ka Yan, a cadena perpetua por una serie de delitos que incluyen «fraude financiero a gran escala» y multó al grupo con más de 2.000 millones de dólares.
La decisión es un hito en la saga de Evergrande después de que colapsó con más de 300.000 millones de dólares en pasivos cuando funcionarios del gobierno chino tomaron medidas enérgicas contra el endeudamiento excesivo en la industria inmobiliaria en 2020.
Eso desencadenó una crisis entre muchos promotores y provocó una caída en el mercado inmobiliario que ha pesado sobre la economía en general desde entonces.a sentencia cierra una larga saga alrededor del ocaso de un símbolo del rápido desarrollo de China, ahora convertido en rostro de los problemas del sector inmobiliario de la segunda economía mundial.
Aunque el aspecto judicial queda cerrado con esta sentencia, los desafíos que plantea el persistente declive del sector siguen pesando sobre China y sus dirigentes.
El Tribunal Popular Intermedio de Shenzhen condenó a Hui, de 67 años, y a Evergrande por participar en fraude financiero a gran escala al inflar los activos del grupo y ocultar sus pasivos.
En un comunicado, la corte también dijo que Hui Ka Yan, también conocido como Xu Jiayin, abusó de su posición al orquestar el fraude y malversar activos de la empresa.
El fundador de Evergrande fue uno de los multimillonarios más ricos de China y miembro del máximo órgano asesor político del Partido Comunista.
El grupo Evergrande fue multado con 8.820 millones de yuanes (1.310 millones de dólares) y Evergrande Real Estate Group fue multado con 7.000 millones de yuanes (1.040 millones de dólares), dijo la corte en el comunicado.
“El monto involucrado es excepcionalmente grande, las circunstancias son particularmente atroces y se han causado pérdidas económicas extraordinariamente grandes”, dijo el comunicado de la corte. “El daño a la sociedad es extremadamente grave. Por lo tanto, debe imponerse un castigo severo de acuerdo con la ley”.
Los hijos de Hui, Xu Tenghe y Xu Zhijian, también fueron sentenciados junto con altos ejecutivos de Evergrande y otros vinculados al grupo por cargos que incluyen la absorción ilegal de depósitos públicos, fraude de recaudación de fondos y el uso ilegal de fondos, informó la agencia oficial china de noticias Xinhua.
El fundador de Evergrande, Hui Ka Yan, en una conferencia sobre los proyectos del grupo, en 2017. Foto: REUTERSUn total de más de 50 personas fueron sentenciadas a penas de prisión de entre 22 meses y 18 años, dijo Xinhua, aunque no se detallaron las sentencias.
Hui, antes una persona muy conocida, ha pasado mucho tiempo alejado de la vista pública. Una foto de la comparecencia difundida el jueves por la corte de Shenzhen le mostraba con aspecto envejecido, con una camisa azul marino y de pie entre dos agentes uniformados detrás de un letrero que decía “acusado”.
Hui se declaró culpable en abril de varios cargos, como la absorción ilegal de depósitos públicos, fraude y soborno, después de que fue detenido en China.
¿Por qué colapsó?
Evergrande se alzó como el principal promotor inmobiliario de China, impulsado por décadas de rápida urbanización y de aumento del nivel de vida en todo el país.
La empresa salió a bolsa en Hong Kong en 2009 y alcanzó un valor máximo de mercado de más de 50.000 millones de dólares bajo la dirección de Hui.
Un complejo de viviendas en construcción, uno de los proyectos de Evergrande en Wuhan, China, en una imagen de 2023. Foto: AFP Su suerte cambió en 2020 cuando las autoridades introdujeron nuevas regulaciones para limitar el endeudamiento excesivo del sector, lo que dificultó la capacidad de Evergrande de enfrentar sus pagos.
Sin poder endeudarse y con un flujo de caja cada vez menor por la caída de las ventas, muchos promotores sufrieron para poder completar sus proyectos en construcción, a la vez que sus acciones se desplomaban.
Símbolo de la situación, Evergrande se declaró en quiebra en 2021. Tres años después, un tribunal de Hong Kong ordenó su liquidación.
En agosto del año pasado, sus acciones fueron excluidas de la cotización en la bolsa de Hong Kong.
¿Cómo impacta la sentencia en la economía china?
El mercado inmobiliario fue durante décadas uno de los motores del crecimiento chino, con lo que su prolongada crisis afecta gravemente la economía nacional.
«Evergrande contribuyó a que el problema fuera más estructural (…) y puso de manifiesto la debilidad del sistema», declaró a la AFP Alicia García Herrero, economista jefe de Natixis para Asia-Pacífico.
Las dificultades de deuda de Evergrande y otras empresas como Country Garden, Vanke y Kaisa golpearon la confianza de los consumidores y disuadieron a muchos de adquirir viviendas que, a lo mejor, nunca se iban a terminar.
Esta desconfianza se produce justo cuando muchos economistas defienden que el modelo de crecimiento de China debe basarse en el consumo interno y no en la inversión en bienes raíces e infraestructura.
García Herrero afirmó que existen «muchísimas razones» para la falta de demanda inmobiliaria, entre ellas el estancamiento del poder adquisitivo de los hogares y el declive demográfico.
Muestra de ello, la caída de los precios de las viviendas nuevas se aceleró en julio, según datos oficiales publicados esta semana.
¿Cómo responden las autoridades?
Beijing intenta resolver los problemas estructurales del sector, aunque minimiza su impacto en la economía interna.
Esta sentencia sobre Evergrande es «una señal decisiva de que el gobierno central no ha cambiado el rumbo de su política y de que no rescatará al sector inmobiliario», declaró a la AFP Dan Wang, directora de China del Eurasia Group.
También urge a las empresas a «ser conscientes de su nivel de endeudamiento», añadió.
Los dirigentes chinos buscan reimpulsar una economía que lleva años enfrentada a una desaceleración del crecimiento.
Para este año, China se fijó como meta un crecimiento del 4,5-5% del PIB, su objetivo más bajo en décadas.
Las cifras no acompañan: el crecimiento en el segundo trimestre cayó por debajo de ese rango, las ventas minoristas disminuyeron en julio y la inversión inmobiliaria hasta julio se recortó en una quinta parte.
