El juez Ariel Lijo le remitió al fiscal Franco Picardi el pedido que entró a la causa Andis para que la abogada y activista Nadia Beller, expareja del asesor Fernando Cerimedo, declare como testigo. Ahora, el fiscal debe evaluar si es pertinente su citación en el marco del expediente por sobreprecios y retornos millonarios en medicamentos e insumos para personas con discapacidad.
El pedido había sido presentado por la diputada nacional Marcela Pagano, del bloque Coherencia. Fue tras declaraciones que hizo la activista luego de ser baleada semanas atrás en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en un hecho que todavía está bajo investigación y que tiene a Cerimedo detenido en un penal de máxima seguridad.
Durante su internación y en su reciente período de recuperación, Beller hizo una serie de revelaciones respecto de los manejos que hacía Cerimedo en Bolivia y Argentina. En una de sus primeras entrevistas, Beller no solo habló de los manejos de Cerimedo en Bolivia, sino directamente de cosas que le había contado el fundador de La Derecha Diario sobre Argentina. “Cuando yo le cuestioné la moral de ella como corrupta (NdR: de Natalia Basil, ex de Cerimedo y exfuncionaria de la ANDIS), él me dijo que la corrupta era la hermana de Javier Milei”, afirmó en declaraciones a El Destape. A su vez, dijo que Cerimedo le dijo que Basil, quien ocupó un cargo como directora nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de ANDIS hasta que renunció en noviembre de 2024, fue quien filtró los audios que publicó el streaming Carnaval y que dejaron el escándalo al descubierto. En esas grabaciones se escuchaba una voz atribuida al extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad y exabogado del presidente Javier Milei, Diego Spagnuolo, relatando un aparente esquema de sobreprecios montado en el organismo con anuencia de droguerías y terminal en la Casa Rosada.
Los dichos de Beller en torno al origen de los audios sorprendieron al entorno de Spagnuolo en un momento en el cual la causa atraviesa la discusión en torno a la veracidad de esas grabaciones. Desde esa óptica, tienen en claro que Beller dio una pista de donde pueden haber surgido los audios que la defensa objeta por estar manipulados.
De ese modo, toma relevancia la decisión que tome el fiscal Picardi respecto del pedido de la diputada nacional Marcela Pagano para que Beller declare como testigo. La legisladora, que no es parte del expediente, también había pedido que la activista aporte las grabaciones que dijo tener de sus conversaciones con Cerimedo al respecto.
Vale recordar que Cerimedo ya declaró como testigo en los albores de la causa Andis, cuando ratificó ante los investigadores que lo que decía la voz atribuida a Spagnuolo en los famosos audios era algo que el extitular del organismo le había contado a él en distintas conversaciones. Del lado de los Kovalivker, dueños de la Droguería Suizo Argentina mencionada en esas grabaciones, creen que no habría motivos para citar a Beller porque sus declaraciones son a partir de cosas que le contó el ex consultor, que ya dio su testimonio.
Mientras tanto, el ex asesor de Milei sigue detenido y su situación judicial se agrava cada vez más. No solo en la causa en la que es investigado como presunto ideólogo del ataque a tiros del que Beller fue víctima, sino también en un expediente paralelo por enriquecimiento ilícito. En ese caso, el viernes la Justicia boliviana rechazó un pedido de la defensa que apuntaba a evitar que tenga que cumplir prisión preventiva en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro.
Mientras tanto, la causa ANDIS permanece sin movimientos, un estatus en el que es probable que siga hasta tanto Gendarmería no termine de hacer el peritaje de los audios. El estudio, que arrancó días atrás y podría extenderse más de lo esperado, ahora sumó un pedido de suspensión de parte de la defensa del ex titular del organismo.

El proceso está a cargo de la Dirección Criminalística y Estudios Forenses de la mencionada fuerza. Allí se firmó un acuerdo de confidencialidad para evitar que salgan a la luz detalles del proceso.
El objetivo del estudio es dar precisiones respecto del origen y la veracidad del contenido alojado en un pendrive que entregó el periodista Mauro Federico al declarar como testigo. Federico era el conductor del streaming que dio a conocer las grabaciones en cuestión. La defensa las ha objetado varias veces bajo la premisa de que fueron editadas y manipuladas con inteligencia artificial.
Además de negarse a prestar su voz para cumplir con uno de los puntos de la pericia, Spagnuolo presentó en los últimos días por medio de sus abogados un pedido para suspender el peritaje. El argumento es que los más de 50 archivos que debe analizar la Gendarmería no pasaron por su control y, por lo tanto, no tienen garantías de que el contenido coincida con la grabación que se emitió en el streaming y que destapó el escándalo. «
