Un enfrentamiento entre efectivos policiales y sectores movilizados de la Central Obrera Boliviana (COB) que reclaman la renuncia del presidente, Rodrigo Paz, dejó ayer lunes al menos un herido en el centro de La Paz, en medio de la escalada de tensión por las protestas contra el Gobierno. Un miembro de la COB resultó herido durante los disturbios registrados cerca del centro político paceño, donde manifestantes intentaron avanzar hacia Plaza Murillo para exigir la renuncia del presidente Paz, informaron los diarios La Razón y El Deber. La Policía utilizó agentes químicos para dispersar a los movilizados, quienes respondieron con petardos, palos con clavos y explosivos. Los enfrentamientos provocaron momentos de tensión y obligaron al repliegue de personas que transitaban por el sector. Con estas protestas, una vez más, la sede de gobierno fue colapsada, mientras la Plaza Murillo, donde está el Palacio, se encuentra con fuerte custodia policial y militar. Entre los movilizados están las organizaciones afines al expresidente Evo Morales, que llegaron a La Paz después de siete días de marcha; la Central Obrera Boliviana (COB), que desde hace varias semanas mantiene una serie de protestas; los sindicatos de campesinos, que también bloquean carreteras; y los maestros rurales, entre otros sectores. El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, calificó como «delincuencial e ilegal» el uso de explosivos en protestas y señaló que las personas involucradas serán procesadas penalmente. «Todos tienen derecho a marchar, perfecto, pero no tienen derecho a cometer delitos», enfatizó.
Finalmente, convocó a los movilizados a ejercer sus protestas de manera pacífica y aseguró que las fuerzas del orden continuarán actuando bajo parámetros de respeto a los derechos humanos.
MARCHA DE CAMPESINOS
La Central Obrera Boliviana, sectores campesinos, indígenas y sindicales afines al expresidente Evo Morales, marcharán hoy martes hacia el Palacio Quemado, sede del gobierno en La Paz, mientras mantienen una quincena de cortes de ruta, en el inicio de la tercera semana de protestas que mantienen en vilo a Bolivia. Los manifestantes piden la renuncia del presidente, Rodrigo Paz, a apenas seis meses de su llegada al gobierno. La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos emitió un comunicado el pasado domingo donde condena «todas las acciones destinadas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido» y expresa su apoyo a los esfuerzos del Poder Ejecutivo para restablecer el orden. «En Bolivia, los disturbios y bloqueos han creado una crisis humanitaria, causando escasez de medicamentos, alimentos y combustible», se señala en la pieza.
La «Marcha por la Vida para Salvar Bolivia», que reúne a miles de manifestantes campesinos, indígenas y obreros, llegó a la localidad de El Alto, lindante con La Paz, tras varios días de caminata desde Caracollo, Oruro. Desde hace varios días hay vigilias frente al Palacio Quemado. El gobierno reforzó la seguridad en Plaza Murillo y accesos con oficiales del ejército y la policía, y se registran cierres y controles en varias calles del centro de La Paz. Se calcula que hay

