
Boca Juniors venció anoche por 2 a 1 a Atlético Tucumán en la Bombonera, con dos goles del pibe de 19 años Luca Langoni, que ingresó en el complemento para dar vuelta el marcador que al cabo de la primera etapa favorecía al líder de la Liga Profesional, por una conquista de Augusto Lotti: este es el partido saliente de los que cerraron este domingo la 16ª fecha.
Con esta victoria los locales se ubicaron a seis unidades de los tucumanos, que tienen 32 puntos, y le dan vida al campeonato, ya que ahora hay 7 equipos en 6 puntos cuando faltan 11 fechas por disputarse. Sobre el final y «a lo Boca», los locales consiguieron una victoria que los mete en la pelea del campeonato y les da un golpe anímico para el futuro.
El ingreso de Langoni por Óscar Romero fue la llave para una victoria tan merecida como necesitada. El pibe, con un cabezazo cruzado, tras un centro de Sebastián Villa a los 32’, y un fuerte remate desde afuera a los 42’, dio vuelta la historia.
Boca ganó un partido que merecía por lo hecho, sobre todo en el complemento, pero se le había complicado por sus propias limitaciones, y que tuvo sobre el final la mancha de un codazo de Carlos Zambrano al juvenil atacante visitante Ignacio Maestro Puch, que era tarjeta roja para el defensor peruano y penal para Atlético Tucumán, pero Jorge Baliño, a cargo del VAR, nunca se lo informó al árbitro Fernando Espinoza, que también lo ignoró.
En un encuentro intenso los locales siempre tuvieron la iniciativa, pero solo por momentos tuvieron claridad para llegar al arco adversario, el que, después de ponerse en ventaja y cuando no lo merecía, tuvo dos contras para aumentar la ventaja.
El rendimiento de Boca en la primera etapa fue de mayor a menor. Los dirigidos por Hugo Ibarra salieron decididos a tirarle la «chapa» de su historia al tan inesperado como justo líder del certamen.
A los dos minutos un centro de Sebastián Villa, como siempre el mayor argumento ofensivo, dejó en posición de gol a Juan Ramírez, cuyo remate rebotó en Bruno.
Mientras tanto el equipo tucumano estaba sin poder hacer pie entre la presión de su rival y el grito de una Bombonera que parecía venírsele encima.
Pero el fútbol es así, y en el primer ataque de los visitantes un centro de Ramiro Ruiz Rodríguez, uno de los destacados del puntero, encontró a Lotti solo con un cabezazo que dejó parado a Agustín Rossi, para poner el inesperado 1 a 0.
El golpe sorpresivo lo sintió Boca, que siguió manejando la pelota, pero ya no creaba peligro. Entonces Atlético era más simple, esperaba y contraatacaba, y así lo tuvo dos veces Ruiz Rodríguez, en una tapó Rossi y en la otra su remate cruzó el arco. Pero luego apareció el pibe Langoni para tener su noche soñada y con él la mística boquense
