Ante la crisis, el peronismo pone la lupa sobre los fondos que reciben las provincias


La cumbre peronista del hotel Emperador sorprendió tanto a sus adversarios directos -La Libertad Avanza y el PRO- como al sector empresario que mantiene su apuesta por el proyecto mileísta. Los participantes acordaron moverse todo lo necesario para defender las PASO como instancia legal para la definición de candidaturas. La reunión, de la que se habló bastante, se extendió por varias horas para repasar, básicamente, dos ejes: la agenda legislativa inmediata y la perspectiva económica general, con las particularidades de ciertas provincias.En cuanto a lo que implicó como hecho político, la cumbre reflejó que el PJ mantiene un atributo propio de los partidos ‘de poder’ (incluso en medio de debates inconclusos por liderazgo y candidaturas). Es la capacidad para representar los humores -las demandas, las angustias- del llano. Lo que algunos llaman ser ‘radar’ y ‘antena’ de lo que está pasando entre los argentinos. Los movimientos subterráneos de las placas tectónicas de la sociedad.

Si hace tres años el mileísmo en alza popularizaba el cantito desafiante de “la casta tiene miedo”, hoy los temores de una parte influyente del establishment -y esto es clave, porque dicha aprensión expresa hoy sólo a un sector de la elite empresaria, no a la totalidad- giran alrededor de un potencial recambio en 2027. Síntoma de ese termómetro social, la dirigencia del peronismo parece coincidir en que tiene chances de volver al gobierno. Y faltan solo dieciséis meses.

El jueves 7 de agosto, con el final del debate en el Senado, la Casa Rosada comprobó que había perdido la batalla por el sentido en el gran tema de la extranjerización de la tierra. En un alto de la sesión, el exgobernador de Chaco y senador por la minoría Jorge Capitanich respondió algunas preguntas de Tiempo. En la charla evaluó las circunstancias inmediatas y las relacionó con un horizonte de mediano plazo. Sostuvo, para arrancar, que Milei atraviesa un período de “deterioro sistemático” y que perderá las elecciones.

“Va a quedar enfrascado en la defensa de sus 25% o 30%; el núcleo duro asociado a vectores socioculturales. El resto no lo va a votar”, pronosticó. Y por si faltaba contundencia, la encontró en una frase: “Es un candidato absolutamente derrotado.” Esa definición que buscaba transmitir certeza se reiteró esta semana, con apenas algunas variaciones de forma. El autor esta vez fue el diputado Sebastián Galmarini, quien en diálogo con este diario aseguró que el peronismo tiene muchas chances de llegar otra vez al gobierno.

Ante la crisis, el peronismo pone la lupa sobre los fondos que reciben las provincias

Al referirse a la sigilosa cumbre del hotel Emperador, planteó que será conveniente mantener estas instancias de diálogo al máximo nivel, repetirlas cada cierto tiempo y luego traducirlas en una política “no solamente en la discusión con este gobierno sino cuando seamos gobierno a partir del año que viene”. Politólogo experimentado en los estudios de opinión pública, cultor de los ‘trackeos’ cotidianos que miden imagen, aprobación o rechazo, Galmarini señaló que los distintos sectores del PJ llegaron a la misma conclusión: “Tenemos claro que no nos podemos dividir.” “A pesar de todo lo que se escribe, incluso a pesar de lo que las segundas o terceras líneas dicen por ahí, no nos podemos dividir. Necesitamos sentarnos en una mesa, ponernos de acuerdo y pensar en las muchas diferencias que tenemos con Milei para hacer un mejor gobierno cuando ganemos en el ‘27”, se explayó en diálogo con Tiempo.

Los acuerdos que surgieron de la autoconvocatoria en la tardecita/noche del martes tuvieron el okey de cinco gobernadores -el bonaerense Axel Kicillof, el pampeano Sergio Zillioto, el fueguino Gustavo Melella, el formoseño Gildo Insfrán y el riojano Ricardo Quintela- más el compromiso de otra provincia, Santiago del Estero, que estuvo representada por su exgobernador Gerardo Zamora, actual senador nacional. Otros dos asistentes, Máximo Kirchner y Sergio Massa, fueron los oídos y las voces de los espacios que representan. El acercamiento para analizar ‘la foto’ y el devenir inmediato fue posible gracias a los oficios de José Mayans y Germán Martínez, también presentes.

Allí se acordó profundizar las conversaciones con los gobernadores “intermedios” (a quienes se llama “dialoguistas” u “colaboracionistas” según el nivel de confrontación que se busque), cuyas posturas ante Balcarce 50 suelen pendular entre el apoyo y el rechazo: el discurso, ineludible, suele ser “buscar siempre lo que sea mejor para mis coprovincianos”. Esa tarea recaerá sobre todo en Quintela e Insfrán, quienes participan de las reuniones del Norte Grande. Pero también tendrá cierta incidencia Massa, quien conoce al salteño Gustavo Sáenz y trató al catamarqueño Raúl Jalil de cuando ambos pasaron por el Frente Renovador.

En la agenda que los comensales (compartieron una picada y eligieron un salón donde se pudiera fumar) se llevaron de la reunión, las prioridades son los ingresos y distribución de recursos entre Nación y provincias. Tras repasar el hundimiento de la economía real y la zozobra de los endeudados, los dirigentes del PJ hablaron de la próxima ley de presupuesto. Además, analizaron la polémica -que ya llegó a Comodoro Py, con una denuncia penal- detonada por el uso discrecional e irregular de fondos que deberían tener asignación específica: se trata del Impuesto sobre los Combustibles líquidos -previsto por la ley 23966- que tendría que ser destinado a obras viales. Luis Caputo reveló que retiene y reasigna lo recaudado, supuestamente en pos del equilibrio fiscal.

Los asistentes al hotel Emperador dialogaron sobre una propuesta que el peronismo prepara para el mediano plazo: coparticipar automáticamente esos fondos. Por otro lado, cuando la conversación giró a lo electoral, los que se imaginan candidatos insistieron en que esa cuestión debe postergarse. Al menos sus definiciones: será tema de principios de 2027. A no ser que antes haya alguna modificación del régimen electoral (que el PJ no quiere). Kicillof, por ejemplo, seguirá con su construcción federal que ya tiene otra visita confirmada y en agenda. Será el próximo miércoles, en Resistencia, con una charla en la universidad del Nordeste (UNNE) y reuniones más partidarias. Su desembarco en Chaco fue hablado con Capitanich, según pudo saber Tiempo.

Kicillof no estuvo en otra convocatoria anterior que reunió a distintos sectores del PJ: la motorizó Quintela y fue en La Rioja. Aquella vez faltaron también varios gobernadores y legisladores. Esta vez hubo un presente perfecto de los cinco (a veces seis) mandatarios provinciales que se oponen nítidamente a Milei. Massa, quien tampoco se hizo presente en La Rioja, también prepara viajes por el Interior. El peronismo, alguna vez bautizado como un gigante invertebrado, se mueve hacia adentro y hace afuera. El año próximo se sabrá su verdadera dimensión.



Deja una respuesta