
Con el arresto de un segundo sospechoso por el rapto y abuso sexual de la niña R.A.G., ocurrido la semana pasada en la ciudad de Corrientes, ahora los pesquisas esperan tener más datos para definir si el primero de los arrestados queda o no desvinculado de la causa ya que había elementos de prueba que lo señalaban al menos como partícipe del hecho que generó importantes movilizaciones ciudadanas en reclamo de la aparición de la menor, quien estuvo 60 horas sin paradero conocido. De acuerdo a fuentes cercanas a la pesquisa, en los próximos días se llevaría a cabo un peritaje clave: la entrevista en cámara Gesell, donde la víctima en diálogo con un perito del Poder Judicial podrá contar su experiencia, ya que hasta el momento todos los inicios han surgido de otras fuentes. La más reciente ha sido del padre de R.A.G., que amplió su declaración dando cuenta de la identidad y domicilio del pedófilo, de 20 años, quien fue aprehendido en la jornada del miércoles en un departamento -tipo monoblock- de una zona del barrio San Gerónimo. De acuerdo a la versión del progenitor, este sujeto fue quien se llevó a su hija de la entrada de la Escuela 14, donde R.A.G. había sido dejada por su tía y la mantuvo en cautiverio hasta el viernes a la tarde, momentos antes de que sea reconocida por vecinos de la zona cuando deambulaba por la avenida Independencia y Godoy Cruz. Durante los casi 3 días, el acusado -identificado como I.S.- habría abusado sexualmente de la niña -8 años más chica- dado que por ser menor de 13 años no puede consentir un acto de esa índole, por lo que ahora debe afrontar los cargos en su contra más allá de que la coartada del joven, quien es estudiante universitario, sea que se trató de una «relación consentida». El Derecho vigente en Argentina no contempla semejantes situaciones debido al vulnerabilidad de la menor en relación con un adulto.
No obstante, los pesquisas aún no han descartado que el otro detenido -identificado como F.S.S., de 18 años- haya tenido participación en el hecho ya que hay dos elementos de prueba en su contra que hacen que aún no se le otorgue la libertad, y es que un perro marcó su casa como lugar donde estuvo R.A.G., así como la activación en esa misma zona del celular de la niña. Se espera que una vez que esta hable en las condiciones adecuadas se podría determinar si conoce o no a este sujeto. s
