La comunidad educativa marchó para frenar el desmantelamiento de los Institutos de Formación porteños


En la primera etapa de la gestión de Jorge Macri, el Ministerio de Educación —a cargo de Mercedes Miguel— inició un ajuste generalizado en el sector que fue anunciado por este medio en varias notas.

La falta de articulación gremial para unificar las demandas, sumada a la crisis económica nacional, provocó que cada sector reclamara de manera aislada, en un primer momento desconociendo que los recortes se repetían en todos los sectores.

El vaciamiento inició en los programas socioeducativos. Rápidamente, el GCBA presentó la reforma educativa «BA Aprende» para los tres niveles, pero detrás de ésta iniciativa se escondía un fuerte ajuste educativo.

Primero avanzaron con el cierre de escuelas y jardines maternales; al poco tiempo continuaron con la eliminación de grados en el nivel primario, la fusión de materias en los secundarios y el pase a disponibilidad de decenas de docentes de nivel medio. Más tarde, el ajuste alcanzó a los Institutos de Formación Técnica Superior (IFTS) los cuales, en principio, estaban excluidos de las modificaciones propuestas por la reforma educativa del PRO.

“Cuando empezamos a investigar un poquito nos dimos cuenta que esto no es una problemática solo de nuestro instituto sino que afecta a todos los institutos técnicos superiores de la Ciudad”, dijo Gigi Archenzio, profesora del Instituto Superior de Tiempo Libre y Recreación (ISTLyR), mientras manifestaba en las puertas del Ministerio de Educación local. “Y cuando uno mira más macro es un problema de la educación pública porteña en general”, agregó.

El reclamo y la protesta de los IFTS se mantuvieron de forma segmentada durante varios meses. Esto cambió cuando comenzaron a organizarse en torno a sus demandas y a rechazar el ajuste en la formación superior que lleva adelante la gestión porteña. Dicha unión desencadenó este lunes una movilización al Ministerio de Educación local, y todo indica que no será la única. De la jornada de lucha participaron: el IFTS 13, los profesorados del Joaquín V. González y el Alicia Moreau de Justo, entre otros.

Para el caso del Instituto Superior de Tiempo Libre y Recreación, el macrismo cerró la mitad de las comisiones de una carrera única en la Ciudad. El cierre representa el despido inmediato de alrededor de 25 docentes.

Otro de los institutos afectados es el N° 27 de Parque Chacabuco que dicta la Tecnicatura Superior en Interpretación de Lengua de Señas. “Acá nos cerraron la comisión C, que fue abierta para beneficiar a los estudiantes porque antes teníamos solo dos comisiones A y B, que en el primer cuatrimestre dictaba unas materias y en el segundo otras. La comisión C la trasladaron al Instituto N° 5, que está en en el barrio de Belgrano”, contó a Tiempo Andrea Albor, docente del IFTS 27.

Algunos estudiantes pueden trasladarse todos los días desde parque Chacabuco hacia Belgrano, pero otros tuvieron que abandonar la cursada por la distancia que representa el trayecto, sobre todo quienes, además, deben cumplir con sus tareas laborales en otros puntos de la Ciudad.

Fusionar, recortar, cerrar

María Emilia Coronado es bibliotecaria, docente y egresada del IFTS N° 13 donde se dicta la carrera de Bibliotecología. El instituto es el único en la Ciudad de Buenos Aires que tiene esta carrera.

“El bibliotecario puede trabajar en cualquier ámbito, ya sea escolar, estatal, privado, universitario, bibliotecas especiales. Yo, por ejemplo, trabajo en la Comisión Nacional de Energía Atómica, lo cual implica que es una temática especializada y requiere tener cierto tipo de experiencia, primero en inglés, después en conocer bases de datos, entender una serie de palabras de conceptos medio raros y bueno, para eso nos preparamos”, contó a Tiempo Coronado.

Esta es una carrera de tres años que se dicta desde 1989 y desde el mes de junio el gobierno porteño comenzó a cerrar comisiones. El IFTS 13 tiene materias anuales durante toda la cursada que abarcan la parte técnica y materias cuatrimestrales que apuntan a la cultura general.

“El ajuste es grave, desde el el Ministerio de Educación pretenden eliminar entre 50 y 70 horas cátedras, lo cual implica dejar a docentes sin trabajo y estudiantes sin poder recibirse o sin poder continuar con sus estudios”, agregó la docente.

El recorte inició días previos a la semana de los finales, cuando hay ausencia de personal y estudiantes en la escuela. “Mandaron una nota que no tenía ninguna cuestión legal diciendo que había que hacer el recorte. Primero pensamos que era solo con nosotros el ajuste pero nos pusimos a investigar y resulta que no es el único terciario al que le están recortando comisiones y materias”, agregó.

Muchos estudiantes se vieron obligados a abandonar la carrera, “y aparte nos cerraron ocho comisiones cuatrimestrales, tres materias que son cátedra única, que tiene más de 35 estudiantes que cursan esa materia, lo cual implica que los estudiantes no se van a recibir este año”, concluyó Coronado.

En la agenda, queda para las próximas semanas unificar las luchas entre todos los niveles y modalidades para frenar el ajuste en la educación pública porteña.



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