Un abogado goyano sufrió una caída desde una altura considerable mientras realizaba labores de instalación en un inmueble céntrico de la «pequeña París» correntina. El hecho ocurrió durante la mañana, en un edificio ubicado en la calle España al 780, donde funcionan consultorios profesionales. Según los primeros reportes e informaciones recabadas en el lugar, el letrado -al que las fuentes identificaron con el apellido de Romero- no se encontraba en ese momento ejerciendo sus funciones jurídicas, sino que estaba abocado a trabajos manuales de instalación, que requerían su presencia en las estructuras superiores de la edificación.
El siniestro se produjo de manera repentina y bajo circunstancias que evidencian la peligrosidad de los trabajos en altura. Mientras se desplazaba por el sector superior del inmueble pisó accidentalmente un techo de chapa de fibra. Este material, conocido por su fragilidad ante el peso humano directo, y el desgaste por los factores climáticos, cedió de inmediato bajo sus pies.
Sin sustento donde apoyarse, el profesional inició un descenso incontrolado, cuya caída fue particularmente violenta. Antes de tocar el suelo impactó la cabeza contra una pared de la estructura, lo que habría provocado un primer trauma severo, para luego terminar golpeando pesadamente contra la superficie del piso.
La violencia del impacto alertó de inmediato a quienes se encontraban en las inmediaciones de la calle España. Dada la naturaleza de las lesiones y la posición en la que quedó la víctima, solicitaron la intervención urgente de los bomberos voluntarios de Goya, quienes cuentan con la capacitación necesaria para el manejo de pacientes con posibles traumas espinales o craneales derivados de caídas.
Tras ser estabilizado en el lugar del accidente por el personal de socorro, el abogado fue trasladado de urgencia al hospital Camilo Muniagurria. Al centro asistencial ingresó con un cuadro de diversas lesiones y escoriaciones, siendo el golpe en el cráneo el que mayor preocupación generó en el cuerpo médico. Hasta el momento permanece bajo observación estricta, mientras se le realizan los estudios complementarios (como tomografías y radiografías) para descartar daños neurológicos permanentes o fracturas internas.
El caso ha generado una fuerte repercusión en la comunidad goyana, no solo por la espectacularidad del accidente, sino por la figura del accidentado. Romero es reconocido en la ciudad por su labor como profesional del derecho, lo que pone de relieve una realidad que muchos trabajadores atraviesan: el desempeño de oficios técnicos o tareas de mantenimiento por fuera de su actividad principal.
Este lamentable episodio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las medidas de seguridad en el trabajo de altura, especialmente en superficies de fibrocemento o plástico, que representan un riesgo constante si no se utilizan pasarelas o elementos de sujeción adecuados.
Por el momento las autoridades y allegados esperan la evolución clínica, confiando en que la rápida asistencia brindada por los bomberos y el personal de salud del hospital local haya sido determinante para su recuperación.

