El presidente Donald Trump llegó este miércoles, en un hecho inédito, a la Corte Suprema de Estados Unidos, donde asistirá a la audiencia sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento, convirtiéndose así en el primer presidente en ejercicio en presenciar los argumentos orales ante el máximo tribunal del país.
La agenda oficial del presidente republicano, publicada por la Casa Blanca, incluía desde temprano la visita a la Corte Suprema, donde los magistrados escucharán la apelación de Trump contra el fallo de un tribunal inferior que anuló su orden ejecutiva que limitaba la ciudadanía por derecho de nacimiento.
La orden, firmada por Trump el primer día de su segundo mandato, declaraba que los hijos nacidos de padres que se encuentran en Estados Unidos de forma ilegal o temporal no son ciudadanos estadounidenses.
Esto representa un giro radical respecto a la postura tradicional de que la Decimocuarta Enmienda de la Constitución y la legislación federal desde 1940 otorgan la ciudadanía a toda persona nacida en territorio estadounidense, con contadas excepciones.
La orden de ciudadanía por derecho de nacimiento, firmada por Trump el 20 de enero de 2025, forma parte de la amplia campaña de represión migratoria de su administración republicana.
Todos los tribunales inferiores que han examinado el asunto han declarado ilegal la orden y han impedido su entrada en vigor. Se espera un fallo definitivo del Tribunal Supremo a principios del verano (boreal).
En un posteo en redes sociales Trump protestó: «La ciudadanía por derecho de nacimiento tiene que ver con los hijos de esclavos, no con multimillonarios chinos que tienen 56 hijos, todos los cuales se convierten en ciudadanos estadounidenses. ¡Una de las muchas grandes estafas de nuestro tiempo!».
Trump opina sobre la ciudadanía por nacimiento. Foto: @realDonaldTrump«Voy a ir»
No es la primera vez que Trump considera asistir a una audiencia ante la Corte Suprema. El año pasado, Trump expresó su gran interés en asistir a una audiencia sobre si había excedido la ley federal con sus aranceles generalizados, pero finalmente desistió, argumentando que habría sido una distracción.
Un manifestante protesta frente a la Corte este miércoles. Foto: Reuters“Voy a ir”, dijo Trump cuando se mencionaron los próximos argumentos en el caso de la ciudadanía por derecho de nacimiento. Ante una pregunta posterior para aclarar si planeaba asistir en persona, Trump respondió: “Creo que sí, lo creo”.
Trump acudió a la Corte Suprema durante su primer mandato para la ceremonia de juramento del primer juez que nombró, Neil Gorsuch. Otros dos jueces que nombró —Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett— también forman parte de la Corte.
Otros presidentes han tratado directamente con la Corte, pero no parecen haberlo hecho durante su mandato. Richard Nixon argumentó un caso entre su vicepresidencia y su presidencia, y William Howard Taft fue presidente de la Corte Suprema tras su presidencia.
Claves: ¿Qué está en juego?
El caso: la primera frase de la 14.ª Enmienda, la Cláusula de Ciudadanía, otorga la ciudadanía a “todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción”, lo que, según la interpretación tradicional, incluye a los hijos de madres que se encuentran ilegalmente en el país. El caso gira en torno al significado de la última frase sobre la jurisdicción.
Manifestantes a favor y en contra del decreto de Trump. Foto: APEl argumento: la postura de Trump, respaldada por algunos juristas conservadores, es que las personas que se encuentran ilegalmente o temporalmente en el país no están “sujetas a la jurisdicción” de los Estados Unidos y, por lo tanto, sus hijos nacidos en EE.UU. no tienen derecho a la ciudadanía.
Las implicaciones: más de 250 000 bebés nacidos cada año en EE.UU. se verían afectados por la orden ejecutiva. Esto concuerda con otras políticas antiinmigratorias de la administración Trump: el aumento de las deportaciones, la drástica reducción del número de refugiados admitidos en EE.UU. y la suspensión del asilo en la frontera.
Las restricciones al derecho de nacimiento también se aplicarían a las personas que se encuentran legalmente en EE.UU., incluidos estudiantes y solicitantes de residencia permanente.
Un poco de historia: el caso de Wong Kim Ark
La decisión de la Coarte era un desafío a toda la jurisprudencia en vigor desde finales del siglo XIX, cuando un hombre llamado Wong Kim Ark, nacido en San Francisco en 1873, hijo de padres que habían llegado a Estados Unidos procedentes de China, quiso volver al país tras un viaje a la tierra de sus padres, en 1895.
Su entrada fue denegada por la policía fronteriza en virtud de un Ley de Exclusión China, para frenar la inmigración de ese país.
Un manifestante a favor de la 14° Enmienda de la Constitución. Foto: ReutersWong Kim Ark apeló a la 14ª enmienda de la Constitución estadounidense.
La Corte Suprema le dio la razón y recordó que esa enmienda, aprobada tras la traumática Guerra Civil de 1861-65, sirvió para confirmar que los millones de esclavos de origen africano liberados, así como sus descendientes, tenían derecho a la ciudadanía.
Durante más de un siglo, Estados Unidos ha aplicado esta regla de manera amplia, a todos los nacidos en su suelo o en territorios bajo su jurisdicción.
Pero el flujo constante de inmigrantes indocumentados en las últimas décadas ha llevado a algunos juristas conservadores a exigir una revisión de ese derecho.
Los hijos de diplomáticos por ejemplo no tienen derecho automático a la ciudadanía estadounidense, ni tampoco los miembros de tribus nativas soberanas.
Con información de Associated Press y AFP

