Tres peones fueron detenidos cuando transportaban en una camioneta carne ovina, un tatú mulita y un huevo de avestruz. Resulta que el patrón de los implicados denunció en sede policial que no autorizó ninguna faena ni la caza, por lo que se les inició una causa por abigeato.
El operativo fue realizado el lunes a las 18.20, cuando la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica de Mercedes realizó un control preventivo vehicular en inmediaciones de las rutas provinciales 40 y 85.
Durante la operación interceptaron una Toyota Hilux, propiedad de una conocida firma de la localidad, en la que viajaban tres peones que transportaban en la caja del rodado carne ovina y porcina, un tatú mulita y un huevo de ñandú en bolsos sin los permisos de rigor.
En la investigación el propietario del establecimiento afectado informó que no autorizó la faena ni la caza de los animales en su propiedad. Ante esta situación se notificó a la Fiscalía Rural, que ordenó el secuestro de los productos y el inicio de actuaciones por abigeato e infracción a la Ley 22421.
Los tres sujetos fueron aprehendidos en el lugar y se encontró el cuero del ovino robado del establecimiento donde trabajaban, quedando todo a disposición de la Justicia.
La carne secuestrada fue desnaturalizada en un predio municipal de residuos, ya que no era apta para consumo humano.
El rodado fue devuelto al propietario, que en este caso fue víctima de una maniobra delictiva de sus trabajadores que ya habrían sido despedidos por robo.
Subtitulo: Nueva Fiscalía Rural
El avance del abigeato en Corrientes puso en jaque la vida rural y la seguridad en la región luego de un megarrobo de ganado registrado en la localidad de La Cruz. En respuesta, el Consejo de la Magistratura de esa provincia dispuso la apertura urgente de un concurso para designar un fiscal Rural y Ambiental en la Cuarta Circunscripción Judicial, con base en Paso de los Libres, una medida habilitada por la gravedad del contexto y que permite acortar los plazos regulares del proceso de selección de magistrados. Productores del Este provincial, especialmente en las localidades costeras del río Uruguay, como La Cruz, Alvear y Paso de los Libres, vienen denunciando hace meses que el cuatrerismo dejó de ser un hecho eventual para convertirse en una operatoria sistemática, apoyada por bandas organizadas, algunas de ellas armadas e incluso con denuncias de participación de ladrones provenientes de Brasil. También se sospecha que operan con colaboración local: una concejal de la localidad de La Cruz fue imputada como presunta integrante de una banda de delincuentes.
Esta realidad se agravó tras los incendios rurales de 2022, que destruyeron kilómetros de alambrados y dejaron sin resguardo extensas superficies de campos anegados. Esto facilitó la sustracción masiva de animales, pues la falta de infraestructura impide el control cotidiano de la hacienda.

