El rally Dakar volvió a mostrar su cara más extrema con una caída que dejó imágenes sumamente estremecedoras. Apenas iniciada la especial, Arnau Lledó perdió el control de la moto, salió despedido y quedó tendido tras un vuelo seguido de una caída desde varios metros, sin posibilidad de continuar. La gravedad del golpe obligó a una rápida intervención del equipo médico, que resolvió evacuarlo en helicóptero de manera preventiva. El diagnóstico confirmó una fractura de tobillo, lesión que selló su abandono inmediato de la competencia.
Hasta ese momento el balance deportivo era muy positivo. El español marchaba 25° en la general, se ubicaba noveno en el rally 2 y figuraba como el quinto mejor debutante, resultados que lo posicionaban como una de las revelaciones entre los novatos. El accidente frenó en seco un proceso que había demandado años. Tras cinco temporadas en el motocross nacional, el joven había atravesado lesiones severas -clavícula y ligamentos cruzados-, que lejos de desanimarlo lo empujaron a reinventarse.
Antes de llegar a Arabia Saudita había diseñado una preparación exigente, con pruebas en Portugal, Marruecos y Baja Aragón, buscando llegar con un buen nivel competitivo al que consideraba su gran examen internacional.
En su estreno compitió con una KTM 450 Rally Factory Replica, dentro de la estructura del Pedregà Team, con asistencia completa y un conjunto técnico que le permitió sostener regularidad en cada etapa. Más allá del abandono, el reconocimiento no tardó en llegar. La organización le dedicó un mensaje en las redes: «Una caída dura. Un tobillo roto. Pero una mentalidad de verdadero guerrero. Toda la familia Dakar te desea una recuperación fuerte».
La competencia se terminó antes de tiempo, pero el camino ya está trazado. El golpe no borra lo construido ni apaga la ilusión de un piloto que dio su primer gran paso en la carrera más exigente del mundo.
Luciano Benavides recuperó este jueves la punta en motos, luego de llegar 4° en la etapa 11 que unió Bisha con Al Henakiyah. Después de casi 45 horas en carrera, el piloto oficial de la KTM número 77 se impone por solo 23 segundos sobre la Honda del estadounidense Ricky Brabec, a dos días del final.
El norteamericano venía mejor que el argentino a lo largo del especial, pero decidió bajar el ritmo sobre el final y especular con una mejor posición de largada para mañana, cuando la carrera regresará a Yanbu, en un terreno repleto de piedras.
«No se define mañana, está muy apretado», afirmó el salteño de 30 años, la máxima esperanza de KTM tras la caída del miércoles que diezmó físicamente al australiano Daniel Sanders, el último campeón y su principal referente. Y fue categórico: «No importa qué hagan (las Honda), les voy a ganar».
También en dos ruedas, dentro de la división 2, se mantienen en carrera el neuquino Juan Santiago Rostan (40), quien arribó 26° y trepó al 22° de la sumatoria, y el riocuartense Leonardo Cola (37), 40° de la jornada, se mantuvo en el P31.
En paralelo, entre los autos, los cordobeses Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini ganaron el día de Challenger con el Taurus T3 Max #300 y recuperaron terreno tras el retraso del martes, que les hizo perder más de una hora y las chances de repetir el triunfo en 2025.
El matrimonio cordobés de General Cabrera quedó tercero en la general, a 44’04’’ del líder español Pau Navarro, y detrás del sudafricano Yasir Seaidan. 4° está el chileno Lucas del Río (338), navegado por el mendocino Bruno Jacomy, a 45’49’’, tras el P7 diario.

