Vecinos atraparon al recluso robando cosas de un vehículo y le dieron una feroz paliza.
Trelew (Agencia) Un preso rompió la tobillera electrónica y escapó de la casa de su madre en donde venía cumpliendo prisión domiciliara, en un hecho que sucedió hoy a la mañana en un barrio de la zona oeste de Trelew del que la policía se enteró casi dos horas después; cuando en otro sector de la ciudad unos vecinos atraparon al recluso robando cosas de un vehículo y le dieron una feroz paliza.
A Hugo Fabián Severo Torres (28) lo atraparon en las inmediaciones de las calles Emilio Frey y Rondeau en el barrio Santa Mónica cuando estaba por huir llevándose una billetera con documentación, tarjetas y aparentemente dinero, además de un teléfono celular que había sustraído de un camión estacionado en ese lugar.
El dueño del vehículo y unos vecinos que lo vieron cometer el robo lograron detenerlo, en medio de una refriega callejera en la que Severo a amenazas y golpes intentó zafar de “los justicieros” pero finalmente no pudo: cuando la policía arribó al lugar todavía le estaban pegando.
Eso fue alrededor de las diez y media de la mañana; una hora y media después que el joven fugara de la casa de su madre, en la calle Río Negro al 4500, en donde venía cumpliendo prisión domiciliaria, luego de violentar y lograr sacarse la tobillera electrónica.
Severo Torres, según se pudo conocer, está cumpliendo condena por varios delitos, algunos contra la propiedad y uno, quizás el más importante, por tenencia de drogas para su comercialización. Es aquel que fue detenido hace más de cuatro años tras ser interceptado en un auto repleto de marihuana, en la zona del barrio INTA, en el extremo oeste de Trelew; en un procedimiento encabezado por quien en ese entonces era ministro de Seguridad del Chubut, el doctor Federico Massoni.
Ahora Severo Torres afronta una nueva causa, esta vez por haber amenazado a los policías que intervinieron en el lugar de su detención y al dueño del camión diciendo que “los cagaría a tiros” (sic), según se conoció de fuentes allegadas a la investigación del suceso.
Es llamativo que la fuga de este sujeto no se haya conocido enseguida, que nadie de los policías de la seccional Tercera haya sabido del hecho hasta que lo atraparon robando –y encima unos civiles–. Es dable destacar que el comisario Lautaro Inzunza –que asumió en la mencionada comisaría como jefe hace pocos meses– no está pasando por un buen momento; hoy, además de la fuga del preso, se conoció que ha sido denunciado por una empleada policial que lo acusó de “acoso laboral”.