Sobre salud vascular sabemos poco: esta Alianza quiere revertirlo


Un experto en salud vascular como el doctor José Ramón March asegura que ciudadanía y sistema sanitario tienen ante sí a un “enemigo invisible”. Son los problemas de salud vascular, en especial sus síntomas iniciales. Frente a ellos, hay “ausencia de concienciación”, “bajo conocimiento” e “infravaloración”, según sus palabras, dichas este jueves en Madrid durante la presentación de una iniciativa pionera: la Alianza Estratégica para la Salud Vascular en España.

Pionera porque “por primera vez” se unen diez entidades del sector para plantear a las administraciones sanitarias de España un plan integral, y derivado de ello, el abordaje de la salud vascular. Objetivos más concretos: acabar con la escasa información detectada y mejorar tanto el recorrido asistencial como la adherencia a los tratamientos.

Estas entidades son: 

La Sociedad Española de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular (SACVE).

La Sociedad Española de Cardiología (SEC).

La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).

La Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA).

El Foro Español de Pacientes (FEP). 

La Fundación Española del Corazón (FEC).

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF).

El Consejo General de Enfermería (CGE).

El Observatorio de la Adherencia Terapéutica (Grupo OAT).

Enfermedades vasculares, segunda causa de muerte en España

La Alianza nace con un manifiesto bajo el brazo, consecuencia de un periodo de análisis de la situación.

Análisis que, como consta en la documentación de los promotores, aliados bajo impulso de la compañía Servier, hace hincapié en “la elevada carga clínica, social y económica” de las enfermedades vasculares, “la segunda causa de muerte” en España, responsables de un 26 % de los fallecimientos. 

Indica la Alianza que “los marcos estratégicos recientes, tanto a nivel nacional como europeo, establecen que la salud vascular debe ser una prioridad de las políticas sanitarias, subrayando la necesidad de reforzar la prevención (primaria y secundaria), el diagnóstico precoz y la continuidad asistencial”.

Accesos al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) EFE/Eloy Alonso

La dimensión económica no es menor. De acuerdo con las cifras de la organización que ha impulsado esta alianza, el coste de las dolencias en el sistema sanitario supera los 11.000 millones de euros, en gastos directos e indirectos. 

¿Pero de qué hablamos cuando hablamos de enfermedades vasculares? De las afectaciones, trastornos a alteraciones del sistema circulatorio, es decir, de las venas, de las arterias y de los vasos linfáticos. La enfermedad vascular principal es la insuficiencia cardíaca. Hay que considerar también las derivaciones de tales dolencias, como las trombosis, infartos de miocardio o los ictus.

El decálogo de la Alianza

Y sin embargo los promotores de la Alianza denuncian que “la escasa visibilización de las enfermedades vascuñares es un elemento que expolica por qué los ciudadanos, las administraciones sanitarias e incluso los profesionales sanitarios ni le dan la iomportancia que merece”. Habla la Alianza de una diferencia “llamativa” entre “el impacto real” de las dolencias y la “percepción social”.

Porque “visibilizar la salud vascular en la salud pública y asistencial” es, más que “una cuestión de sensibilidad”, un acto de “coherencia” con el impacto de las enfermedades en nuestras vidas, la Alianza enumera los principios sobre los que asentar sus diez propuestas.

Estos principios son:

  • Enfoque multidisciplinar y coordinado.
  • Adherencia al tratamiento como indicador de calidad del seguimiento médico.
  • Papel central del paciente en el proceso.
  • Priorización de la equidad territorial y reducción de variabilidad en el abordaje.
  • Medición de la adherencia al tratamiento
Zona de un laboratorio en el que centrifugan la sangre para poder dividir los tres elementos que la componen. En la imagen, una tabla de muestras para clasificar las bolsas de sangre donadas.
EFE/Atienza.

Así que información, concienciación, formación, coordinación, medición son términos habituales en la lectura de la situación que han llevado a cabo las entidades que han inaugurado la Alianza. Términos que piden aplicar en el diagnóstico, en el abordaje, la evaluación clínica, la continuidad del tratamiento, el recorrido asistencia, etcétera.

De ahí que las prioridades, las diez, contempladas en el maniftesto:

  1. Convertir el abordaje de la salud vascular en prioridad de las políticas sanitarias.
  2. Planteamiento de la salud vascular como desafío estructural.
  3. Implicación del paciente en los pasos del seguimiento.
  4. Consideración de la adherencia al tratamiento como indicador de eficacia del sistema.
  5. Consideración de la adherencia al tratamiento como indicador de calidad de la asistencia médica.
  6. Concienciación desde las instituciones que sea sostenida en el tiempo.
  7. Simplificación de trámites.
  8. Erradicar inercia diagnóstica, de modo que se eviten retrasos en la identificación del problema.
  9. Atención multidisciplinar.
  10. Compromiso político.

Raquel Varas, del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España, ha indicado en el acto de presentación de este jueves que ante los síntomas de las enfermedades vasculares se suele caer en “la banalización”. Pero son enfermedades progresivas. “Se van dejando, se van dejando, hasta que llegan las complicaciones”, ha zanjado.

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