«Siempre actué de buena fe, con compromiso y un profundo sentido solidario», escribió Silvina Escalante en su comunicado en respuesta a las acusaciones que surgieron tras el evento «Chamamé con voz de mujer», realizado el 30 de noviembre de 2025 en el Teatro Oficial «Juan de Vera» de Corrientes. Las palabras de la cantante correntina se han convertido en el eje central de una controversia que involucra a la Fundación Padres TEA «La Esperanza» de Mburucuyá, una organización dedicada a la asistencia de personas con discapacidad.
El escándalo surgió cuando la Fundación denunció, a través de sus redes sociales, que nunca recibió los fondos que, según lo prometido en la promoción del evento, serían destinados íntegramente a su beneficio. En un comunicado emitido el 23 de enero, la Fundación acusó a la artista de haber utilizado su nombre y prestigio para obtener el Teatro Vera y atraer a un público masivo, sin cumplir con el compromiso de la donación. Además, cuestionaron la transparencia del evento, alegando que no hubo una rendición de cuentas clara ni un depósito de los fondos recaudados.
La Fundación mencionó que el espectáculo se había promocionado como una causa solidaria, y que la venta de entradas iba a ser destinada a la compra de materiales para la construcción de su propio establecimiento. De acuerdo con los responsables de la institución, a pesar de la convocatoria masiva y la participación de artistas reconocidos del género chamamecero, no recibieron ni una parte de lo que se recaudó.
En respuesta, Silvina Escalante sostuvo que el recital fue un proyecto personal y artístico, que había sido organizado de forma autogestionada por ella y su círculo cercano. Según la cantante, la Fundación no tuvo participación en la organización ni en el financiamiento del evento, y fue ella misma quien asumió todos los costos relacionados con el espectáculo. La artista también explicó que, tras el evento, había ofrecido donar lo recaudado a la Fundación, pero que la propuesta fue rechazada. Según Escalante, los directivos de la organización le sugirieron destinar los fondos para cubrir las deudas generadas por la producción del show.
En un ambiente de tensiones cruzadas, la Fundación se mostró indignada, mencionando que había contado con esos fondos para seguir adelante con su labor y alcanzar sus objetivos. «Contábamos con ese dinero para costear la compra de materiales para la construcción de nuestro propio establecimiento», señalaron, mostrando su desilusión ante lo que consideraron un incumplimiento de la promesa solidaria.

