Padre del joven asesinado dijo que el ataque fue atrás y con piedrazo a la nuca 


Investiga la Comisaría 14.ª

Luego del asesinato registrado en el barrio Doctor Montaña de la ciudad de Corrientes, cuya víctima fue identificada como Iván Estigarribia, de 26 años, su padre habló con los medios de comunicación y afirmó que no se trató de un enfrentamiento fortuito o una riña callejera de fuerzas equilibradas sino la consecuencia de un ataque artero. Juan Estigarribia, el progenitor de Iván, aseguró ayer que la muerte de su hijo ha sido  una ejecución por la espalda. 
Según la reconstrucción de los hechos, el escenario de la tragedia se situó a escasos 200 metros de la vivienda de la víctima, cuando Iván salió de su hogar con la intención de realizar una compra cotidiana. En ese trayecto, se topó con un grupo de conocidos, contexto en el cual un joven de dieciocho años, hoy detenido, habría tomado la determinación de golpearlo en la nuca utilizando una piedra. La descripción del impacto es estremecedora: un golpe seco en la zona occipital que anuló cualquier posibilidad de defensa. Este detalle establece un paralelismo inevitable con el recordado caso de Ariel Malvino, ocurrido años atrás en las playas de Ferrugem, Brasil, donde un grupo de jóvenes correntinos se vio involucrado en una agresión similar que terminó con la vida de un muchacho mediante un golpe físico y el uso de una pesada piedra cuando la víctima se encontraba en una situación de vulnerabilidad. 
En el caso actual del barrio Montaña, el relato de Juan Estigarribia refleja el calvario de un padre que descubre la tragedia al regresar de su jornada laboral, encontrándose con la noticia devastadora en boca de su esposa y confirmándola luego en el centro de salud local. El informe forense fue contundente al señalar un politraumatismo severo que derivó en la pérdida inmediata del conocimiento y un estado de coma del que Iván nunca pudo despertar. Para la familia, el dolor se multiplica ante la convicción de que no existió una pelea previa que justificara tal nivel de agresión, sino que se trató de un acto de cobardía donde la víctima ni siquiera pudo ver venir a su agresor. Juan insiste en que, si bien existían roces previos o problemas reiterativos con el victimario, nada puede explicar ni validar el hecho de quitarle la vida a alguien de esa manera.
 El testimonio del padre es un grito de justicia que resuena en toda la capital correntina, exigiendo la pena de prisión perpetua para el responsable, argumentando que quien actúa con tal desprecio por la vida ajena, atacando por detrás y sin previo aviso, no merece menos que el rigor máximo de la ley. La comunidad se encuentra en estado de alerta y reflexión, viendo cómo una vez más la violencia joven y el uso de elementos contundentes transforman una salida rutinaria en un velorio. La ausencia de antecedentes previos en el atacante no aminora el reclamo de la familia Estigarribia, quienes consideran que la falta de prontuario no justifica la atrocidad del crimen cometido.
 Mientras la investigación avanza y el detenido espera su proceso judicial, el barrio Doctor Montaña queda marcado por otro homicidio más que se suma a la lista de casos desde su inauguración a finales del siglo XX. El caso de Iván se suma así a la triste lista de jóvenes cuyas vidas fueron truncadas reavivando debates sobre convivencia social en los sectores periféricos de la ciudad. 

Deja una respuesta