En muchas ocasiones, estos problemas suelen originarse en el propio módem, a veces debido a la presencia de electrodomésticos cercanos. Sin embargo, en otras ocasiones se deben a la desconocida configuración interna del dispositivo como los protocos WiFi, lo cual puede estar afectando la velocidad de conexión.
Los protocolos WiFi, un factor interno que muchos desconocen, pueden estar afectando al módem, ya que fueron evolucionando desde los antiguos 802.11a, 802.11b y 802.11g hasta los más modernos WiFi 4, 5 y 6, aportando velocidad, cobertura y seguridad.
Sin embargo, como muchos todavía tienen activados los protocolos antiguos, toda la red puede volverse más lenta, debido a que funcionan a menor velocidad y se conectan a los dispositivos de forma más lenta, lo que puede generar inconvenientes al navegar.
El sitio Xataka, brinda 7 consejos clave para mejorar la señal.