
Dirigentes de un amplio espectro de organizaciones políticas, sociales y sindicales se concentraron frente al Palacio de Tribunales bajo el lema «democracia o mafia judicial», en una convocatoria en la que se volvió a rechazar el intento de «proscripción» de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y se exigió la remoción de los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
El Partido Justicialista bonaerense y el de la Capital Federal, junto a diversas agrupaciones del Frente de Todos y numerosos gremios, se movilizaron hacia Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales de Talcahuano al 500, sede de la Corte, donde se reclamó la «renuncia de todos los miembros» del Máximo Tribunal, la «inmediata remoción» por el Consejo de la Magistratura de «los jueces y camaristas involucrados en la banda de Lago Escondido» y el urgente «cese de la persecución político judicial y la proscripción» de la Vicepresidenta.
«Vinimos a defender a esta democracia hoy lastimada. Vinimos a defender a la justicia social, al pueblo, para que se exprese sin limitaciones, sin restricciones y sin proscripciones», lanzó el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encargado del cierre del multitudinario acto en Plaza Lavalle.
A diferencia de convocatorias anteriores, el escenario fue colocado en la calle Libertad y Tucumán, frente al Teatro Colón, a donde fueron arribando los referentes políticos, sindicales y sociales.
Además de Kicillof, hablaron en el acto los diputados por el Frente de Todos (FdT) Hugo Yasky y Vanesa Silley; la madre de Plaza de Mayo Carmen Arias y el cura Paco Olveira.
También estuvieron en el escenario el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro; el ministro de Cultura, Tristán Bauer; el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla; el legislador porteño por el FdT Claudio Morresi; los diputados oficialistas Paula Penacca y Eduardo Valdés; el ministro de Desarrollo Bonaerense, Andrés Larroque; la senadora bonaerense María Teresa García y la vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario.

También hubo otros funcionarios bonaerenses como el ministro de Trabajo, Walter Correa; la presidenta del Instituto Cultural, Florencia Saintout; la subsecretaria de Análisis y Seguimiento Político Estratégico, Victoria Donda, y una nutrida presencia de intendentes como Jorge Ferraresi (Avellaneda), Fernando Espinoza (La Matanza), Mariel Fernández (Moreno) y Mario Secco (Ensenada).
Del arco sindical estuvieron los secretarios generales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlan; de Canillitas, Omar Plaini; de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo; de CTERA, Sonia Alesso, y de SUTEBA Provincia de Buenos Aires, Roberto Baradel, entre otros.
«No estamos atacando a nadie, estamos defendiendo nuestros derechos», sostuvo Kicillof, quien realizó un trazado de continuidad histórica sobre la utilización del Poder Judicial como instrumento de «persecución política» y de «proscripción», con el primer golpe militar en 1930 contra Hipólito Yrigoyen, el ataque de la llamada «Revolución Libertadora» contra la figura de Juan Domingo Perón y el actual avance sobre la vicepresidenta Cristina Kirchner.
El gobernador resaltó que la manifestación apuntó a la posibilidad de «ampliar derechos, a defender a una democracia lastimada» y porque «no somos nosotros los que sembramos violencia y odio».

«Intentaron matar a Cristina y no nos olvidamos que ese poder judicial, que siempre limpia y encubre a los poderosos, ni siquiera se animó a mover un dedo para encontrar a los responsables intelectuales. Somos pacíficos pero no somos tontos. Tienen que aparecer los responsables», dijo el mandatario provincial, en alusión al intento de asesinato de la vicepresidenta, el 1 de septiembre de 2022.
Kicillof recordó que se cumple el aniversario del 13 de abril de 2016, fecha de la primera protesta del kirchnerismo frente a Comodoro Py contra la persecución judicial a Cristina Kirchner, cuando en pleno macrismo el fallecido juez Claudio Bonadio la citó a indagatoria.

«Encontraron esa fórmula vergonzosa desde la justicia para tratar de incidir en la democracia y restringir la voluntad del pueblo», sostuvo, y recordó la proscripción que tuvo que sufrir el expresidente Perón «durante 18 años en los que el pueblo no lo pudo elegir, ni pronunciar Perón o Evita porque ibas preso».
En esa línea agregó: «Los que estuvieron buscando proscribir a Cristina con 1.600 hojas y ninguna prueba son los mismos que empujaron esa sentencia y hoy nos dicen que Cristina no está proscripta y que es una fantasía nuestra», dijo en alusión al fallo del Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) que condenó a la vicepresidenta a 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en la causa por la obra pública en Santa Cruz.
«Intentaron matar a Cristina y no nos olvidamos que ese poder judicial, que siempre limpia y encubre a los poderosos, ese mismo partido judicial ni siquiera se animó a mover un dedo para encontrar a los responsables intelectuales», completó.
Como el resto de oradores, Kicillof agitó una eventual candidatura presidencial de Cristina Kirchner para las elecciones de octubre.
Entrevista a Héctor Amichetti«Si Cristina quiere ser, el pueblo la va a acompañar. Le ponemos el cuerpo en esta plaza, no tenemos miedo. Vamos a bancar a Cristina, vamos a bancar al pueblo», remarcó ante los manifestantes que cantaban «Presidenta, Crisitina presidenta…».
Fustigó a los miembros de la Corte Suprema por «ese fallo de coparticipación que es una vergüenza». y agregó: «Se llenan la boca de republicanismo y ahí los tienen manoteando para darle al sector concentrado».

«Nunca uno de estos jueces que se dicen independientes dijo nada contra el préstamo del FMI que se tomó ilegalmente, nunca dijo nada contra la fuga de capitales. Nunca se enfrentaron a los poderes concentrados. No son independientes son un instrumento de esos poderes concentrados», completó.
El titular de la CTA, Hugo Yasky, dijo que «con la condena a Cristina, quieren condenar a un pueblo, la proscripción que quieren para Cristina es la proscripción de la justicia social».
Silley, a su vez, recalcó que «la herramienta que se llama lawfare, que antes desarrollaban las dictaduras y que hoy desarrolla la Corte Suprema de la Nación, hoy refuerza esa estigmatización de los líderes populares desde los grandes medios de comunicación».
«Hebe (Bonafini) en su último discurso antes de irse a su otra casa nos pidió una pueblada, una, dos, diez, las que hagan falta tenemos que hacer para poder vencer a esta corte de la injusticia y la única manera es con el pueblo en la calle», expresó a su turno la integrante de Madres, Carmen Arias.

El cura Olveira, quien abrió el acto, reforzó que «si insistimos, si no aflojamos, si no abandonamos vamos a conseguir que (los integrantes de la Corte Suprema de Justicia) renuncien porque van a tener que entender que no tienen ética para estar al frente de la justicia de nuestra patria».
Entre las banderas de los sindicatos estaban las de Smata, UOM, CTA, Confederación Nacional de Cooperativas, CNCT, UTA y Suteba y también de organizaciones políticas como La Cámpora, Kolina, Corriente Néstor Kirchner, Frente Patria Grande, Frente 25 de Mayo, La Patria es el Otro, Martín Fierro, Nuevo Encuentro, MTL, Corriente Peronista, La Dignidad, entre otros.
Dirigentes del FdT alentaron la movilización popular para defender la democracia y justicia social
Dirigentes, funcionarios y legisladores del Frente de Todos (FdT) aseguraron que el Poder Judicial y el económico «quieren fuera» a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner porque su figura «amenaza sus planes de ajuste», y destacaron el rol de la «movilización popular» para la «defensa de la democracia».
«Estamos en una etapa de una tensión que se manifiesta en todo América Latina, donde nuevamente la movilización popular y la defensa de la democracia son fundamentales para avanzar en la Justicia social, que es la verdadera justicia», evaluó el ministro de Cultura, Tristán Bauer, en diálogo con Télam.
El ministro, presente en el acto que tuvo lugar frente al Palacio de Justicia, calificó como una «verdadera movilización popular» la masiva asistencia de organizaciones políticas, sociales y sindicales en el lugar, y vaticinó que ese tipo de iniciativas «van a ir ‘in crescendo’ para defender la democracia y para cuidar» a Fernández de Kirchner.
En tanto, el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, se refirió a su rol en las elecciones presidenciales de este año y afirmó: «Yo voy a hacer lo que Cristina, los gobernadores, los intendentes, la militancia, lo que todo el espacio político analice que es más conveniente».
«Puedo estar pegando carteles o puedo ser candidato, no tengo ningún interés personal, solamente el interés colectivo de un proceso de desarrollo para la Argentina que se pueda realizar», agregó en declaraciones a la prensa durante la movilización.
Asimismo, señaló que «el Presidente de la Nación (Alberto Fernández) muchas veces manifestó el deseo de presentarse, con lo cual sería muy lógico que, si tiene ganas, se pueda presentar».
En sus redes sociales, de Pedro indicó: «Persiguen a Cristina porque es el dique de contención para frenar el avance contra las y los trabajadores y sus derechos».
«Tenemos que sostener el pacto democrático: basta de persecución y de utilizar al Poder Judicial para resolver lo que no pueden resolver en las urnas», escribió en Twitter luego de la movilización.
Otras de las asistentes, la senadora nacional por la provincia de Buenos Aires, Juliana Di Tullio, denunció que «la proscripción» de la Vicepresidenta es «la persecución a un modelo político y económico que le mejoró la vida al pueblo».
También señaló que el Poder Judicial «se ha convertido en brazo ejecutor del poder económico» y dijo que desde ese sector, «quieren fuera» a la expresidenta porque la ven como «una amenaza para sus planes de ajuste y empobrecimiento del pueblo».
«No lo vamos a permitir, el peronismo tiene espalda e historia de resistencia», sentenció.
Por su parte, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, señaló a esta agencia que la marcha a Tribunales «es una de la cantidad de acciones que venimos haciendo hace tiempo» y destacó que la movilización popular vaya «escalando».
«Seguimos en esa construcción para que Cristina tenga esa libertad de poder ser candidata y que el pueblo tenga la libertad de poder elegirla», señaló.
El secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, explicó en declaraciones a Télam que «cuando decimos ‘la democracia está en peligro’, tiene que ver con que existe un poder judicial que no acata leyes, que no respeta a los poderes políticos porque está al servicio de las corporaciones económicas».
Además, recuperando la intervención del jurista español Baltasar Garzón en el III Foro Mundial de Derechos Humanos, reprochó que «la causa que condena a Cristina es una causa que se armó sin pruebas».
El presidente de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, indicó que «estamos donde tenemos que estar, en esta histórica concentración en Tribunales junto a miles de compatriotas» y aseguró que «tenemos la obligación democrática de romper la proscripción».
«En Argentina hay una guerra judicial contra la política que busca suprimir la voluntad popular y la máxima expresión de eso es la proscripción a Cristina. La mafia judicial, colonizada por el poder real, hace un enorme daño en nuestro país, degrada las instituciones democráticas, persigue dirigentes políticos del campo nacional y popular y genera los escenarios para que haya más desigualdad y pobreza. Tenemos una Corte Suprema que toma por asalto el Concejo de la Magistratura o hace favores a sus amigos del PRO en la Coparticipación, es una situación muy grave», denunció.
Y expresó que «si queremos una Argentina inclusiva, que no deje a los sectores populares a la intemperie, está claro que no será con esta «dictadura de los jueces». La lucha debe darse en las calles, con más participación ciudadana. También tenemos la obligación democrática de romper la proscripción impuesta contra Cristina», finalizó Sabbatella.
