Ocurrió el fin de semana en la zona sur de la ciudad y la víctima, llamativamente, no quiso denunciar a sus agresores. Les dijo a las autoridades que había acudido a la seccional por hacerle caso a su madre.
Un muchacho de 28 años se presentó con heridas en una comisaría de Trelew diciendo que unos “trapitos” lo habían atacado en la calle, pero según la policía no quiso denunciar a sus agresores. Lo llevaron al hospital y el médico le diagnosticó lesiones de carácter leve.
Fue el domingo a la noche y, en un principio, lo que había trascendido era que la víctima “había sido apuñalada”. Después, desde la seccional Cuarta que intervino en el caso, dijeron que tenía lastimaduras en brazos, cabeza y rostro. Y que cuando se hizo presente en la dependencia se encontraba “en estado de intoxicación”. En el hospital confirmaron que se encontraba muy ebrio.
Según se conoció, en la comisaría el joven dijo que lo habían atacado en la calle Maestros Puntanos del barrio Santa Catalina -en el extremo sur de Trelew-, que eso había ocurrido alrededor de las 20 hs. (del domingo) y que no iba a denunciar a sus agresores; que había ido a la seccional por hacerle caso a su madre.

