José Chamot, con 56 años, fue el nombre escogido por el grupo empresarial que manejará los destinos de Boca Unidos durante dos temporadas, fundamentalmente de cara al próximo torneo Federal A, que se iniciaría a mediados de marzo, para ocupar el cargo de director deportivo.
En las últimas horas el ex futbolista de Rosario Central, y que disputó tres mundiales con la selección argentina, habló en la Oral Deportiva por la radio Rivadavia respecto a este desembarco en el club correntino.
«De verdad, estoy contento por este nuevo desafío que me da este lindo deporte que es el fútbol. Son desafíos que se viven y se mastican, y hay que saberlo llevar con paciencia, día a día, rodearse de gente. Solo, es imposible lograr algo. Esto se trata de equipos, y para eso he caminado bastante, por eso me animé, porque estoy rodeado de buena gente, gente que quiere el bien de Boca Unidos, y ahí estamos trabajando».
Este emprendimiento es potenciar el fútbol con Lucas Batistuta como entrenador principal. «Es un lindo desafío, nos hemos encontrado muchas veces en coincidencia con Ivan Gold y así también con mi amigo Batistuta en Reconquista. Siempre hemos hablado de trabajar en algo juntos, y fue madurando la cosa, se fue dando y hoy estamos en este lugar, analizando todo paso a paso, todo se fue formado de a poco y hoy nos encontramos en este lugar donde estamos analizando todo a paso firme, esa es la idea y pensando bien en cada decisión que hay que tomar. Sabemos que es un desafío y un compromiso muy grande porque Boca Unidos es un equipo que merece estar en lo más alto», señaló.
Al fútbol del litoral siempre le ha faltado algo más para estar en la élite y en progreso constante más allá de lo de Huracán, Mandiyú y Crucero del Norte, y cuesta tratar de entender porqué. «A estos niveles la diferencia está ahí, en los detalles. Un partido no se gana el día que se juega, se gana durante la semana, trabajando, entrenando, mentalizándose bien. Ganar en el detalle, en la cabeza, achicar el margen de error y Bueno después todo sucede cuando cada uno de los jugadores están metidos al 100 por ciento en lo que tienen que hacer, al igual que los entrenadores y todo lo que rodea al objetivo y de esa forma uno piensa a ver, que las cosas van a tomar forma», agregó.
Sobre sociedades anónimas y este formato de gerenciamiento disfrazado, detalló: «Me gusta cuando se piensa en el bien del club, de la gente, cuando uno ve que un club prospera, va siempre a mas, no a menos y eso es llevar bien las cuentas, la ideas y que perdure en el tiempo. Por eso mismo me encanta la gente que tiene la cabeza prolija y más que todo crea una solidez en lo que se hace y lo que se deja. Que todo sirva para sacar adelante un club, que el día de mañana uno vuelva como jugador o como parte de un proyecto y lo ve crecido, más grande que lo que uno lo dejó, algo que es muy importante».
Por último sostuvo: «Es importante que el club no se endeude, que pueda valorar sus cosas y pueda crecer. Nuestro proyecto en Boca Unidos consiste en dar una entidad, un estilo de juego que identifique lo que es el club, siempre comprometiendo a todas las personas, a esos ídolos que tiene el club».
De refuerzos explicó: «Hay que entender la categoría. Más allá de los nombres, para mí el armado del equipo es fundamental. Nunca me gustó juntar nombres importantes, sino armar un equipo que funcione, que sea práctico y útil para el objetivo a alcanzar».

