Con una masiva procesión por las calles del pueblo, seguido de una misa en la Basílica de Itatí, se celebró ayer, 23 de abril, el 105º aniversario de proclamación de la Virgen como Patrona y Protectora de la provincia de Corrientes. Allí, ante miles de fieles que arribaron desde distintos puntos de la provincia, se recordó el memorable día en que el primer obispo de Corrientes, monseñor Luis María Niella, en el antiguo santuario, proclamó solemnemente a Nuestra Señora de Itatí como Patrona y Protectora de Corrientes. Para ello miles de peregrinos de los tres pueblos: Santa Ana, San Cosme y Paso de la Patria, acompañaron las celebraciones religiosas y hoy retoman su regreso a cada una de sus comunidades.
Cabe señalar que la celebración religiosa en la Basílica fue presidida ayer por el padre Mario Portillo y concelebraron el rector del Santuario, padre Porfirio Ramírez y los párrocos de los otros pueblos peregrinos: padre Luis Ríos y Guillermo Danuzzo.
En la oportunidad acompañaron a sus comunidades, los intendentes de los tres pueblos peregrinos, y la viceintendenta de Itatí, Gladis Leiva.
Durante la jornada de hoy, los peregrinos emprenderán nuevamente el regreso a sus comunidades, en una larga caravana de caminantes, de carretas y jinetes, portando las imágenes patronales.
SALUDO FRATERNO
Tras la finalización de los festejos religiosos en la localidad de Itatí, el rector y párroco de la Basílica Padre Porfirio Ramírez agradeció a los hermanos peregrinos de los tres pueblos: San Cosme, Paso de la Patria y Santa Ana. Y en su mensaje refirió: «Hemos vivido la ‘Fiesta de la Virgen’, recordando que la Tierna Madre de Itatí, es la Protectora y Patrona del pueblo correntino. ¡Qué bien nos hace recordar!, porque podemos traer al corazón a nuestros antepasados, a aquellos iniciadores de esta gran manifestación de fe, que cumplió 123 años. Mucho tiempo les habrá llevado preparar esta peregrinación, ese deseo de querer encontrarse con la Madre, y gracias a Dios pudieron hacerlo, ¡los felicito! a ustedes, a sus párrocos que los acompañaron, a las autoridades de cada pueblo, por el amor y devoción a ‘Ntra. Madre de Itatí’». Porque «la peregrinación es lo que mejor expresa la condición humana. Estamos de paso en esta vida y el peregrino tiene una meta. La meta del peregrino es el encuentro con Jesús y su Tierna Madre, la Virgen. Que tengan un bendecido regreso a sus comunidades de origen


