La preocupación por la situación de los menores institucionalizados vuelve a instalarse en el seno de la comunidad correntina y en el sistema de protección de minoridad tras conocerse una nueva fuga de adolescentes alojados en una institución oficial. La Comisaría Primera de la Mujer y el Menor ha emitido una solicitud urgente de colaboración para dar con el paradero de dos jóvenes que se encontraban bajo la guarda del Estado en el Hogar Miguel Magone. El hecho, que ya cuenta con la intervención de la fiscalía de investigación en turno, presenta un matiz de particular alarma debido a que uno de los menores involucrados protagoniza su segunda huida en un lapso extremadamente corto, lo que pone de manifiesto una situación de vulnerabilidad y rebeldía que las autoridades intentan contener. El suceso, además, recuerda lo sucedido con dos chicas adolescentes que se escaparon en enero del Hogar María de Nazareth luego de asistir junto a una celadora a los corsos barriales de las Mil Viviendas.
El caso más resonante es el de Romeo Gerónimo Monzón, de 14 años, que ya cuenta con antecedentes recientes de desaparición. El adolescente se había ausentado de su lugar de alojamiento entre el 11 y el 27 de marzo de este año tras haber salido de su jornada escolar. Luego de varios días de búsqueda y de haber sido finalmente localizado e institucionalizado nuevamente, su permanencia en el sistema de resguardo duró menos de 24 horas. En la tarde de este viernes 27 de marzo, poco después de su restitución al hogar, Monzón volvió a evadirse aprovechando un momento en que se encontraba transitando por la vía pública en compañía de otros menores. En esta oportunidad el joven no huyó en soledad, lo hizo junto a otro interno de la institución identificado como Cristiano Antonio Zamudio, de 16 años.
Según la denuncia formal radicada por una persona de apellido Alarcón, responsable o vinculada al seguimiento de los menores en el Hogar Miguel Magone, la fuga se produjo de manera repentina mientras los adolescentes realizaban un trayecto en el exterior del establecimiento. Las autoridades policiales han difundido las características físicas de ambos para facilitar su identificación por parte de la ciudadanía. Romeo Monzón es de contextura delgada, mide un 1,56 m, tiene tez blanca, cabello corto oscuro y ojos marrones. Al momento de su desaparición vestía una camiseta del club Boca Juniors de color azul, un short negro, zapatillas negras y una gorra blanca. Por su parte, Cristiano Zamudio presenta una altura de 1,58 m, es de tez trigueña, contextura delgada y cabello lacio cobrizo. El mayor de los jóvenes vestía una remera verde, short rojo y calzado deportivo.
La reiteración de la fuga de Monzón en un período tan breve genera interrogantes sobre los protocolos de acompañamiento y la efectividad de las medidas de contención para jóvenes en situación de riesgo. La Policía provincial, independientemente de las tareas de rastrillaje que realiza de oficio, apela a la solidaridad de la población para obtener datos certeros que permitan la pronta localización de los dos menores.
Se recuerda que cualquier información puede ser suministrada de manera anónima y gratuita a través del Sistema Integral de Seguridad 911 en la capital correntina, el número 101 en el interior provincial, o contactando directamente a la Comisaría Primera de la Mujer y el Menor al teléfono 3794-432913. La prioridad absoluta de las fuerzas de seguridad y de la Justicia es garantizar la integridad física de los adolescentes y restituirlos al ámbito de protección.

