Estados Unidos autoriza operaciones de cinco multinacionales petroleras en Venezuela



Estados Unidos anunció este viernes dos licencias generales que permiten a cinco multinacionales petroleras reanudar operaciones en Venezuela sin sanciones, aunque bajo estrictas condiciones de control y reporte.


Las beneficiarias son la estadounidense Chevron, la italiana Eni, la española Repsol y las británicas BP y Shell.

«Todas las transacciones» de esas compañías que tengan que ver con el sector petrolero venezolano quedan autorizadas, así como los contratos para «nuevas inversiones en el sector del petróleo y el gas» para todas las compañías interesadas en abrir negocios en el país sudamericano.

El permiso exige que cualquier contrato vaya ligado a jurisdicción estadounidense y exige que todos los pagos a individuos «bloqueados» por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, que sigue manteniendo las sanciones sobre individuos y entidades venezolanas) se realicen a cuentas designadas por el Tesoro estadounidense.

La segunda orden emitida este viernes autoriza a negociar y firmar contratos de inversiones futuras que estarán condicionadas por la futura concesión o no de licencias específicas de la OFAC.

Esta segunda licencia también prohíbe específicamente cualquier transacción que involucre a una persona o entidad ligada a Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y China, así como a embarcaciones sancionadas por Washington.

Estas dos nuevas licencias suponen un importante paso adelante en la total apertura del sector petrolero venezolano, sometido a sanciones de Estados Unidos desde 2019.

Con el derrocamiento y la captura el 3 de enero del presidente Nicolás Maduro, que fue sacado del país por fuerzas especiales estadounidenses y está en una cárcel de Nueva York bajo cargos de narcotráfico, Washington anunció inmediatamente que solo iba a permitir las exportaciones de crudo del país sudamericano bajo su control directo.

Estados Unidos aplicaba ya desde diciembre un bloqueo a las exportaciones que Venezuela llevaba a cabo mediante «buques fantasma», sometidos a sanciones.

El nuevo gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez aceptó rápidamente a negociar con el presidente Donald Trump, y en especial con el secretario de Estado, Marco Rubio, que supervisa directamente la situación.

Caracas aprobó una nueva ley de hidrocarburos que reforma sustancialmente las limitaciones a la inversión exterior, tras años de polémicas por contratos incumplidos, demandas ante instancias internacionales y restricciones a las multinacionales.


Chevron era la única compañía estadounidense que explotaba, aunque con dificultades, el crudo venezolano mediante una licencia de Estados Unidos para contratos muy específicos con la empresa nacional venezolana, PDVSA.


Estas dos nuevas licencias se unen a otras nuevas autorizaciones para comprar equipamiento e instalarlo en Venezuela, negociar contratos con puertos y aeropuertos, y otras medidas que facilitan la inversión en el sector, muy decaído.

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