Escalada bélica en Medio Oriente


Israel y Estados Unidos lanzaron ayer un masivo ataque militar contra Irán, que ubica a Medio Oriente en una situación de guerra abierta tras registrarse fuertes explosiones en la capital Teherán. La ofensiva, definida por las autoridades israelíes como una operación para «eliminar las amenazas que se ciernen sobre el Estado de Israel», provocó la inmediata reacción del régimen persa, que ya inició una contraofensiva con oleadas de misiles y drones. Netanyahu dijo que «hay indicios» de que el ayatollah Ali Khamenei habría muerto en los ataques de EE.UU. e Israel.

El presidente iraní Masoud Pezeshkian fue el otro gran objetivo del operativo conjunto que anunciaron Trump y el primer ministro israelí. Arabia Saudita condenó la agresión del régimen a los países del Golfo en represalia y afirmó que está lista para unirse a una coalición contra Teherán. La UE pidió «máxima moderación».

Ante la magnitud de los acontecimientos, el gobierno de Benjamin Netanyahu decretó el «estado de emergencia especial e inmediato» en todo su territorio, mientras las sirenas antiaéreas alertan a la población civil sobre un escenario «extremadamente grave». La respuesta desde Teherán no se hizo esperar. A las pocas horas de los primeros estallidos en la capital iraní, la Guardia Revolucionaria ratificó el inicio de las operaciones de represalia. 

Desde Washington, el presidente Donald Trump confirmó la participación directa de sus fuerzas y aseguró que Estados Unidos inició «importantes operaciones de combate en Irán». El mandatario justificó la intervención alegando el avance del programa nuclear de Teherán y sus planes para alcanzar objetivos en suelo norteamericano. 

El ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán habría provocado la muerte del ministro de Defensa iraní, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria (Irgc), Mohammed Pakpour. Además, los informes indican que los ataques apuntaron a las residencias y centros de mando del líder supremo, Ali Jameneí, y del presidente Masoud Pezeshkian.

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