Encapuchados roban en la casa de un hijo de Ernesto Sanz
Seis delincuentes irrumpieron mientras la familia de Fernando (32) dormía. Se llevaron 70 mil pesos y joyas. Un celular de la víctima sirvió para ubicar y detener a cuatro ladrones.
Esta vez, la víctima de la inseguridad fue el hijo de un político, que vivió momentos de angustia junto a su familia cuando una banda de delincuentes ingresó a su casa para robarle dinero y joyas. Se trata del hijo del referente de la UCR Ernesto Sanz, de nombre Fernando, quien sufrió una entradera en el distrito mendocino de Cuadro Benegas, partido de San Rafael. Por el hecho hubo cuatro detenidos de entre 18 y 25 años.

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El asalto tuvo lugar en la vivienda que Fernando (32) tiene muy cerca de donde reside el ex candidato a presidente de la Nación. Mientras la familia dormía, ingresaron seis delincuentes encapuchados y con una escopeta con la que amenazaron al jefe de familia, su esposa embarazada y un hijo de dos años y medio. Sin bien no hubo violencia, los Sanz vivieron momentos dramáticos ya que fueron reducidos por un par de ladrones, mientras el resto revisaba la propiedad.
De acuerdo al la denuncia del propio Fernando Sanz, los malvivientes se alzaron con unos 70 mil pesos, sumados entre dinero argentino y dólares. Además sustrajeron joyas y un teléfono iPhone que finalmente fue clave en la investigación. La banda finalmente huyó.
Según informó en su versión online el Diario San Rafael, Fernando, tras el incidente, llamó al 911. Intervino la Unidad Investigativa, cuyos integrantes, junto a Inteligencia Criminal y la comisaría 38ª, seguían en la búsqueda de los delincuentes.
Sanz tenía instalado en su iPhone una aplicación que permite la geolocalización del aparato. A través de una computadora, los investigadores pudieron determinar que el dispositivo se encontraba en la Isla del río Diamante, por lo que notificaron la información al juez interviniente y este emitió la orden de allanamiento.
En un operativo realizado en una propiedad de la isla, encontraron el teléfono, y además detuvieron a cuatro asaltantes que permanecían ocultos en el lugar. También la policía secuestró un revólver y escopetas de tipo tumberas. Lo que no apareció fueron los 70 mil pesos denunciados por la víctima.
Al ser consultado sobre lo sucedido, Ernesto Sanz señaló: “Mi familia está bien, obvio que en shock, ya que mi nuera está embarazada y además mi nieto tiene dos años y medio”.
Sanz confirmó que “fueron seis tipos encapuchados, portando armas de fuego, que entraron cuando mi hijo y su familia estaban durmiendo”. Y enseguida puntualizó: “El tema de la inseguridad está muy bravo”. Más adelante, se encargó de aclarar que “fue un caso totalmente al azar, esto no hay que vincularlo a ninguna cuestión política”.

