Pero, en su segunda visita a Buenos Aires desde la asunción de Javier Milei, hace ya casi un año y medio, Vieira, que fue embajador en Buenos Aires y en Washington, y su equipo, tienen como objetivos conocer (‘in loco’) los verdaderos planes del gobierno argentino con el Mercosur y la relación con Estados Unidos.
Las críticas de Milei en contra del Mercosur (“es una prisión”) y sus declaraciones de deseo de un acuerdo de libre comercio con el país del Norte también merecieron atención en el gobierno brasileño. Conversar personalmente, en Buenos Aires, será la oportunidad para entender lo que de hecho pretende la Argentina – fundadora del bloque que nació de las conversaciones entre los ex presidentes José Sarney, de Brasil, y Raúl Alfonsín, de Argentina, en los años 1980.
Hoy los dos gobiernos tienen posturas diferentes en materia de política externa, especialmente en relación al gobierno de Donald Trump. En el día del anuncio de los aranceles recíprocos realizado por Trump, el ministro de Hacienda de Brasil, Fernando Haddad, dijo que “todo el mundo está aprehensivo”. “No es fácil el momento que se está experimentando. Es un desafío global», afirmó.
Brasil como Argentina y otros países de América Latina tuvieron el gravamen de diez por ciento en sus exportaciones a EE.UU.
El presidente de Brasil Luís Inácio Lula da Silva fue más enfático que su ministro. Dijo que contestará las “iniciativas proteccionistas” que, ¨ya no funcionan” en el mundo. Y aprovechó para enviar un mensaje interno. En este caso al admirador de Trump, seguidor de Milei y principal adversario de Lula, el ex presidente Jair Bolsonaro.
“Somos un país que no acepta amenazas a la democracia, que no renuncia a su soberania, que ‘saluda’ a otra bandera que no sea la verde y amarilla, de Brasil», afirmó.
Cuando era presidente, Bolsonaro, capitán del Ejército, hizo la venia a la bandera de los Estados Unidos. Apenas después del anuncio de Trump, el Congreso de Brasil aprobó la Ley de Reciprocidad que autoriza aumentos equivalentes de impuestos a otro país. En el mismo día el presidente Milei se iba a un nuevo viaje a Estados Unidos. Las miradas y actitudes de Brasil y Argentina son diferentes y distantes.