En Brasil buscan una respuesta al "fuera Temer" luego de las protestas en las calles y juegos de Río


Pablo Giuliano 

El gobierno de Michel Temer busca contrarrestar la campaña en su contra que tuvo su punto más alto en los abucheos generalizados durante su participación en la inauguración de los Juegos Paralímpicos Río 2016, en el estadio Maracaná, aunque varios de sus asesores temen que una reacción ya sea «demasiado tarde.

Incluso el jefe de gabinete de Temer, Eliseu Padilha, pidió disculpas por haber minimizado los actos opositores y dijo que todos los actos políticos «deben ser respetados».

En forma paralela, el jefe de marketing que asesora al presidente que asumió tras la destitución de Dilma Rousseff el 31 de agosto, anunció que tiene planes para viralizar en las redes sociales mensajes para vincular a quienes protestan contra Temer con episodios de corrupción del Partido de los Trabajadores (PT) bajo el lema «Fuera Ladrón» o «Avanza Temer».

«Hay dos evaluaciones: una es que son pocos los que se manifiestan. La otra es que se ha reaccionado tarde al ‘Fuera Temer’ que ganó las calles. El propio Temer pidió a sus ministros reaccionar cuando alguien del gobierno es llamado de ‘golpista'», dijo a Télam uno de los colaboradores del presidente que tiene su despacho dentro del Palacio del Planalto.

Lo cierto es que la preocupación del gobierno de Temer frente al avance de las protestas tiene que ver con la manifestación -de 100.000 personas según los organizadores- del domingo pasado en San Pablo, que terminó con represión policial y 26 detenidos, luego fueron liberados por un juez que condenó el accionar de las fuerzas de seguridad.

Temer fue repudiado durante su participación en el desfile del Día de la Independencia, ayer, 7 de septiembre, en las calles de 29 ciudades, durante las manifestaciones a favor de elecciones directas, y por la noche, cuando recibió tres largos abucheos y gritos de «Fuera Temer» en el estadio Maracaná, al inaugurar los Paralímpicos.

El publicista Elsinho Mouco, del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), dijo que su intención es que la campaña contraria al «Fuera Temer» es «Fuera Ladrón». «No hay mejor vacuna contra la oposición. Creamos una respuesta porque la campaña negativa no lleva a nada; lo importante es crear una campaña que diga ‘Vamos por el crecimiento'», afirmó.

Según el estratega de marketing, «quienes protestan están perdiendo ventajas con el gobierno, el que grita no es el dilmista, sino de los que pierden privilegios».

El gobierno se enfrenta a las protestas callejeras y a las campañas artísticas «Fuera Temer» en todo el país luego de haber restado importancia a las manifestaciones: el propio presidente, en China, había dicho que los manifestantes opositores «eran 40 que depredaban automóviles».

Luego le siguió el canciller José Serra, quien calificó las protestas como «mini, mini, mini» y ayer el jefe de gabinete Padilha, que sostuvo que en Brasilia protestaron contra Temer en el desfile del Día de la Independencia «apenas 18 de los 18.000 presentes» en las tribunas.

Padilha, ante el impacto negativo que tuvo minimizar las protestas contra Temer, hoy llamó al diario Folha de San Pablo para aclarar: «Quiero hacer un mea culpa. Todas las protestas deben ser respetadas; es algo natural de la democracia».

Un allegado que trabaja en el Palacio del Planalto con Temer le dijo a Télam, en condición de anonimato, que hubo una «reacción tardía» a las acusaciones de golpistas. «Ahora, cada dirigente político deberá dar su pelea porque institucionalmente no haremos nada; esa pelea es de la política, no de las instituciones», dijo la fuente.

El secretario de políticas público privadas de Temer, Wellington Moreira Franco, dijo ayer que las silbatinas en el desfile militar, en base a datos de inteligencia, fueron realizadas por personas descontentas con el cambio de rumbo en la Empresa Brasileña de Comunicación, la red de medios públicos del gobierno federal.

El gobierno trabaja en una agenda positiva en busca de la confianza empresaria y busca en septiembre entregar el proyecto de reforma jubilatoria (subir la edad de las mujeres de 60 a 65), algo que no fue confirmado por el aliado Rodrigo Maia, número dos del país y del derechista Demócratas, a raíz de que el Congreso estará limitado por la campaña municipal de las elecciones del 2 de octubre.

De cara a esos comicios, la ex presidenta Dilma Rousseff anunció que volverá al ruedo electoral luego de haber sido destituida por el Senado la semana pasada.

Rousseff ha aceptado participar de la campaña para la alcaldía de Porto Alegre para apoyar al candidato del Partido de los Trabajadores (PT) en la capital del estado sureño de Rio Grande do Sul, Raúl Pont, informó a Télam Olimpio Cruz, vocero de la ex mandataria.

El ex ministro de Trabajo de Rousseff, Miguel Rossetto, comentó que Rousseff también grabará publicidades para las campañas televisivas de candidatos del PT y participará de algunos actos a partir de los próximos días, luego de que ella descanse junto con su familia.

Rousseff se mudó a su departamento en el barrio Tristeza de Porto Alegre, ciudad en la que vive su hija con sus dos nietos y su ex marido y amigo Carlos Araújo.

La mandataria cuenta con buenos índices de aprobación en la región noreste del país, donde varios dirigentes del PT y de partidos aliados la han convocado para participar de la campaña y enfrentar su figura a la de Temer.

Rousseff fue destituida del cargo por 61 votos a 20 del Senado por violar la ley de responsabilidad, en un proceso al cual adhirió su vicepresidente, Temer, y que ella califica de «golpismo».

Mientras participa de la campaña a favor de la anticipación de elecciones por varios puntos del país, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva recibió hoy un revés en la justicia, en el marco de su defensa en la Operación Lava Jato, donde un informe policial lo denuncia como receptor de ventajas indebidas de dos empresas (Odebrecht y OAS) que corrompieron a funcionarios de Petrobras a cambio de contratos durante su gestión (2003-2010).

El juez de la corte suprema Teori Zavaski negó hoy un pedido de Lula para quitar de la investigación sobre dos propiedades en el estado de San Pablo al juez Sergio Moro, jefe de la Lava Jato, a quien acusa de persecución judicial y de abuso de poder.
Según Zavaski, aún no se determinó que Lula no haya tenido ventajas, que las empresas ganaron licitaciones en forma ilegal en Petrobras y que el pedido del ex mandatario «constituye un intento más de la defensa de entorpecer las investigaciones».