Juan, el padre de Diego Serón, el joven que está desaparecido desde el 7 de enero, le contó a Crónica que desconfía de todo, hasta de la Policía, y se lo hizo saber este jueves en una reunión al intendente Othar Macharashvili. Confesó que cuando intentaron radicar la primera denuncia en la Comisaría Séptima lo sacaron a empujones, no le dejaron pegar la foto de búsqueda de su hijo, y le dijeron que debían esperar 24 horas, todo lo contrario al protocolo que rige por Ley.
Diego Serón desapareció el 7 de enero, y su familia lleva 8 días sin saber nada de su paradero. Su padre, Juan Serón, encabezó la marcha por pedido de justicia y seguridad por el homicidio de Valeria Schwab (39) y allí también denunció las dilaciones en la investigación del caso.
Diego fue visto por última vez cuando caminaba por avenida Rivadavia subiendo por Saavedra. La Policía debe establecer si subió caminando hacia el barrio Pietrobelli o bajó por San Martín al Centro de Comodoro Rivadavia.
Las cámaras de seguridad de Asturias y Rivadavia, lo toman caminando solo, con una gorra de Boca Juniors y una campera azul y amarilla del mismo club de sus amores. Con manos en el bolsillo se le nota caminar también por Rivadavia y Viamonte.
La Policía en 7 días le aportó muy pocos videos a la familia, que incluso se encontró con varias situaciones de mal gusto en el inicio del caso.
Cuando desapareció Diego, lo primero que hicieron sus familiares es ir a la Comisaría Séptima, para radicar la denuncia. Allí, según le contó Juan Serón a Crónica, le dijeron que «había que esperar 24 horas».
«Nos trataron mal, nos sacaron a empujones porque habíamos ido con un panfleto. No nos dejaron pegar el panfleto, el policía se levantó y nos sacó para afuera», confesó Juan a este diario.
Todo lo contrario a lo que establece el protocolo de búsqueda que rige por Ley en Chubut, después de la desaparición de Iván Torres. Toda denuncia de averiguación de paradero se debe investigar de manera inmediata, comunicar la búsqueda por los medios de difusión y llevar adelante la investigación del caso como una desaparición de persona.
«Hoy nos juntamos con el intendente y con Gómez -secretario de Control Operativo- en la Municipalidad, nos dijo que iban a reforzar la búsqueda, que se iban a comprometer a buscarlo para poder aclarar el caso. Le iba a pedir a los comisarios que aceleren más el asunto y que pongan más gente en la calle para buscar más información», contó Juan sobre la reunión.

Diego fue visto en imágenes de cámaras de seguridad el 7 de enero entre las 17:30 y 18 horas caminando por Rivadavia hacia Saavedra. Llevaba, además de los colores de Boca Juniors, un buzo negro, y zapatillas Adidas negras con plataforma.
«Era hijo varón único, pensaba mucho en su mamá. Si se hubiera sido por sus propios medios, ya hubiera vuelto. Para mí lo agarró algún vecino, le hizo algo, o la Policía le pegó mal y lo tiene por ahí», dijo Juan, que a esta altura, después de ese destrato policial, desconfía hasta de la autoridad.
«No tenía antecedentes, pero le pedí a Gómez, al intendente, y a Rojas -jefe de División Búsqueda de Personas-, que como llevaron los perros a la casa de él, por si lo haya agarrado la Policía, y que le hayan pegado mal y lo tengan por ahí, que también podemos ir con los perros a las comisarías, para sacarme la duda, yo a esta altura estoy desconfiando de todo», dijo Juan.

«Hay policías buenos y malos. Porque una cosa lo que me pasó en la Séptima, después fui a Policía de Búsqueda de Personas, y Rojas me atendió bien, me ofreció un vaso de agua, lo que sí está feo es la burocracia para salir a buscarlo o pedir una cámara, es mucha la burocracia. Tenés que llenar 20 papeles para iniciar la causa», reclamó Serón, que pensaba que ni bien denunciaba la desaparición, los policías saldrían a buscar a su hijo, y eso no ocurrió.
Diego es soltero, no tiene hijos, y había estaba desempleado desde el 22 de diciembre de la actividad que realizaba para una empresa de premoldeado. Este jueves la Policía se entrevistó con sus excompañeros de trabajo que pensaban que volvería a trabajar y se enteraron en ese momento de su desaparición, dijeron.

«Era una persona muy sumisa, muy amigable. De la casa al trabajo, a la casa de su mamá en La Floresta», allí en la casa materna, Diego vive con sus dos hermanas menores.
A Juan la Policía le dijo que fue a pedir cámaras de seguridad en algunos lugares y que les negaron las imágenes; sin embargo, Juan pidió en ese comercio las cámaras y el comerciante se las entregó.
«Hay buenos vecinos y sé que hay buenos policías y malos policías, como fui a la Séptima y me sacaron de vuelo, o puede ser que lo hayan levantado la Policía y lo estén encubriendo, o un vecino lo golpeó mal y lo fue a tirar al cerro», son las sospechas que después de 8 días de su hijo desaparecido su padre tiene y necesita que la ciudadanía colabore. Los que puedan aportar imágenes pueden hacerlo al 2974081884 (Juan Serón).

