El oficialismo lograba el dictamen de mayoría con disidencias


En la víspera del primer paro general convocado por la CGT y el kirchnerismo contra el Gobierno, el ofi­cialismo y el grueso de los diputados de los bloques de oposición dialoguista se aprestaban anoche a dar una señal política de apoyo a la nueva gestión con la firma de un dictamen de mayoría con disidencias, sobre el megaproyecto de ley impul­sado por el presidente Javier Milei. No obstante, la suerte final del proyecto recién se definirá mañana durante la sesión en el recinto.

La redacción del dictamen se negociaba hasta última hora entre la Casa Rosada y los sectores dialoguistas que, si bien lograron son­sacarle al oficialismo varias modificaciones al texto, mantenían al cierre de esta edición fuertes reparos res­pecto de algunos puntos cla­ves del megaproyecto, entre ellos la suba de retenciones y la movilidad jubilatoria. Ambos constituyen el cora­zón del paquete fiscal de la iniciativa. Estas diferencias explican que, durante el ple­nario de comisiones que se desarrollaba anoche, la ma­yoría de los dialoguistas que confluyen en el PRO, UCR, Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal deci­dieron suscribir el dictamen oficialista con disidencias.

«Una inmensa mayoría del cuerpo tenemos la vo­luntad grande de acompa­ñar al Gobierno y ayudarlo en las reformas necesarias para sacar al país de esta crisis. Pero estamos conven­cidos de que esas reformas no pueden hacerse a expen­sas del ajuste a los jubila­dos -arrancó Martín Tetaz (UCR)-. Estamos convenci­dos de que esas reformas no pueden incluir aumentos de impuestos a la producción, y mucho menos a las exporta­ciones»

«Habrá negociaciones hasta último momento, in­cluso durante la sesión en el recinto. Si persisten los desacuerdos la cuestión se definirá en la votación en particular de cada uno de los artículos», presionaban los dialoguistas, que desconta­ban que el final está abierto y que la sesión será tan larga como extenuante. Incluso podría deparar sorpresas. 

A manera de anticipo, un grupo de diputados «rebel­des» que pertenecen a la UCR y a Hacemos Coalición Federal decidió no firmar el dictamen oficialista. En este lote se inscriben los 6 dipu­tados de la Coalición Cívica instigados por Elisa Carrió, Margarita Stolbizer (GEN) y Mónica Fein (socialismo) y una decena de radicales en­rolados detrás del diputado Facundo Manes.

Este mosaico de legisla­dores no termina de digerir los cambios que incorporó el Gobierno en materia de mo­vilidad jubilatoria. Como úl­tima oferta propuso indexar los haberes recién a partir de abril próximo y, hasta en­tonces, preservar la fórmula actual; esto le permitiría al fisco esquivar la actualiza­ción de los ingresos en los meses de disparada inflacio­naria.

Los legisladores de la Coalición Cívica cuestionan que mientras el grueso del ajuste propuesto recae sobre los jubilados, el Gobierno elude quitarles privilegios impositivos y fiscales a em­presas y actividades, como el régimen de promoción in­dustrial de Tierra del Fuego. «Nosotros vamos a insistir en el recinto con terminar con este privilegio, vote quién lo vote», plantearon. «El DNU y la Ley Ómnibus tal como fue presentada por el Gobierno no sólo tensan los límites de la democracia por las formas sino también empobrecerán aún más a los argentinos por el fondo -ad­virtió, por su parte, el radical Manes-. No es verdad que no hay opción. Mantene­mos la firmeza de nuestras convicciones: sin democra­cia no hay desarrollo y sin un verdadero desarrollo no habrá democracia plena». El desplante de los diputados díscolos al proyecto oficial preanuncia un escenario cargado de suspenso cuan­do, en el recinto y tras un de­bate maratónico, los legisla­dores aborden cada artículo en particular.s

«Si la ley no se sanciona, el ajuste va a ser peor» 

El presidente Javier Milei encabezó una nueva reu­nión de Gabinete en la Casa Rosada junto con sus mi­nistros y principales colaboradores con la mira puesta en la obtención de dictamen en comisión que posibi­lite el tratamiento en el recinto del proyecto de la Ley Ómnibus y en la antesala del paro de la CGT. A pesar de haber aceptado aplicar modificaciones en el pro­yecto de ley que recibe el nombre de Bases, el Gobier­no aún negocia con distintos actores, incluso aliados, algunos de los puntos que empantanan los planes de avanzar en la media sanción. Fuentes que participaron del intercambio revelaron que Milei les trasladó que «si la ley no se sanciona, el ajuste va a ser peor para todos, sobre todo para las provincias porque va a poner en re­visión las partidas».

Gobernadores exigen que no suban las retenciones

Los gobernadores de JxC, los más dialoguistas con la gestión de Javier Milei, unieron fuerzas para exigir al Gobierno que se abstenga de subir las retenciones al agro, como moneda de cam­bio para que los legisla­dores que les responden aprueben en el Congre­so la Ley Ómnibus. Los mandatarios provinciales de JxC, liderados por el santafesino Maximiliano Pullaro, buscaron ayer que se elimine la suba de retenciones previstas en el proyecto de Ley Bases y que ese ajuste se haga con los gastos tributarios del propio Ejecutivo. 

Los gobernadores cuentan con el apoyo de los bloques legislativos de la Unión Cívica Radi­cal, Hacemos Coalición Federal y el PRO y avi­saron a la Casa Rosada que si no se da lugar al pedido, los votos de sus legisladores no estarán para acompañar la pro­puesta oficial. Junto a Pu­llaro este grupo de man­datarios está integrado por, entre otros, Alfredo Cornejo y el entrerriano Rogelio Frigerio, que este martes por la mañana estuvo reunido por este tema en la Casa Rosada con el ministro del Inte­rior, Guillermo Francos, y el jefe de Gabinete, Nico­lás Posse. 

Para estos gobernado­res radicales y del PRO es necesario que se elimine la suba de las retencio­nes y que sea el propio Gobierno el que elija reducir cualquier gasto tributario de los más de 30 regímenes especiales y con exenciones impo­sitivas que tienen privi­legios y que, de acuerdo a lo que plantean, re­presentan un 4,5 % del producto. Esta postura también es compartida por el gobernador pero­nista no K de Córdoba, Martín Llaryora, que está predispuesto a apo­yar la Ley Ómnibus, pero sin que se avance con las retenciones. «Las indus­trias del interior podrían verse muy afectadas con varios artículos que pro­pone la Ley Ómnibus», sostuvo Pullaro.



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