el Gobierno la incluirá en extraordinarias pero admiten que se podría aprobar recién en marzo


El agobiante calor que azota a la Ciudad combina a la perfección con la intensidad de la agenda que el gobierno nacional insiste en dominar desde el inicio del verano. Mientras el presidente Javier Milei se alistaba para emprender su viaje a Mar del Plata donde desembarcará con una nueva edición del Tour de la Gratitud, este lunes el jefe de gabinete, Manuel Adorni, dio a conocer que el oficialismo introducirá la discusión por la reforma de la Ley Penal Juvenil en el temario de sesiones extraordinarias en el Congreso que iniciarán el próximo 2 de febrero. La decisión, que se tomó tras la segunda cumbre de la mesa política que el titular de los ministros encabezó esta mañana en la Casa Rosada, llega tras la inmensa conmoción que generó el asesinato del menor Jeremías Monzón en manos de tres adolescentes.

Según pudo saber este medio de fuentes al tanto de la circunstancia, el gobierno decidió avanzar con esta modificación del régimen penal juvenil como respuesta ante la posibilidad de concretar el tratamiento de la Reforma Penal en extraordinarias. “Son más de 900 artículos, no dan los tiempos. La Penal Juvenil, que corresponde a otro régimen separado al Penal común, es más corta y puede tratarse en estas instancias”, explicaron desde Casa Rosada a este medio para justificar la decisión.

Las claves del nuevo código penal juvenil

En este sentido, una de las principales modificaciones que el Ejecutivo busca imponer en este nuevo código penal será establecer la edad de imputabilidad en 13 años. El código actual establece, por ahora, que la edad en la que un menor comienza a ser punible es a los 16 años, situación que, insisten en el oficialismo, deja un vacío ante las demandas de las víctimas de menores de menor edad de la establecida por el actual régimen. En tanto, el mismo establece que el régimen de penas deberá orientarse “siempre a la educación y resocialización, a fin de que el adolescente imputado obtenga un futuro con integración social y trabajo, comprensión y arrepentimiento por la conducta punible perpetrada. Además, deberá tender a disminuir el riesgo de que incurra en la comisión de nuevos delitos.”

Además, cuenta con un apartado en el que se hace especial hincapié en el “cuidado de la dignidad humana” del adolescente, en el que, entre otros puntos, se establece el impedimento a ser desprovisto de su derecho a la identidad de género que adopte el acusado. También, prohíbe la publicación de nombres, sobrenombres, filiación, parentesco o residencia del adolescente imputado y la exhibición de fotografías o de cualquier otro dato que posibilite su identificación. 

Si bien el jefe de gabinete buscó dar un golpe de efecto con la comunicación de incluir el proyecto en el temario, lo cierto es que el mismo ya había sido presentado el año pasado. En aquel momento, el oficialismo había logrado obtener dictamen para iniciar el tratamiento en el recinto de la ley que provoca variopintas posturas a lo largo y ancho del arco político. En aquella ocasión, el proyecto fue impulsado por el PRO y tratado en la comisión que presidía la entonces diputada macrista y ahora integrante del bloque de La Libertad Avanza, Laura Rodríguez Machado. En aquel momento, existieron diferencias entre el oficialismo y el bloque comandado por Cristian Ritondo por la edad de imputabilidad. Mientras el gobierno pujaba por que sea de 13, el macrismo insistió en que se establezca en 14, edad en la que finalmente se estampó en aquel dictamen y a la que en el gobierno buscarán modificar en este nuevo tratamiento.

Cristian Ritondo junto a Javier Milei.

Pese a estos intercambios, una fuente del gobierno al tanto de las negociaciones admitió ante este diario que en el oficialismo están dispuesto a escuchar todo tipo de propuesta que acerque la oposición dialoguista a fin de obtener un dictamen que cuente con el mayor apoyo posible y así lograr un tratamiento “express” dentro del recinto. “Todos los proyectos los tenemos que aprobar con la mitad más uno, hasta que no tengamos todos esos diputados, siempre vamos a tener que negociar”, dijo la voz consultada a Tiempo.

En tanto, en el gobierno están convencidos que, pese a que el tratamiento iniciará durante el periodo extraordinario, la sanción del proyecto podría darse recién una vez iniciadas las sesiones ordinarias en el palacio. “No nos dan los tiempos, lo más importante ahora es aprobar el acuerdo con el Mercosur y que Diputados saque la Reforma Laboral, el resto de los proyectos se irán tratando con más tiempo”, explicaron desde el oficialismo. En este sentido, la misma fuente advierte que el tratamiento del nuevo código Penal Juvenil no se dará hasta después del tratamiento de estos proyectos que, se estima, se darán el 11 de febrero. “La discusión por este tema va a arrancar a mediados del mes que viene”, calcularon.

Mariano Cúneo Libarona, ¡adentro!

La redacción del proyecto que busca reducir la edad de imputabilidad para menores que cometan ilícitos estuvo a cargo de la mesa legal que coordina el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, bajo la estricta supervivencia del omnipresente asesor Santiago Caputo. La secretaria legal y técnica, María Ibarzabal Murphy, cerebro legal del gobierno, y la senadora y por entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también participaron de la confección de la ley que, pese a ser amparada por el Ministerio de Justicia, no contó con ninguna participación del titular de la cartera, Mariano Cúneo Libarona.

Ley Penal Juvenil: el Gobierno la incluirá en extraordinarias pero admiten que se podría aprobar recién en marzo
Mariano Cúneo Libarona no dejará el gobierno hasta que el presidente lo decida.

El abogado ícono del menemismo atraviesa desde hace meses una tormenta de versiones que especulan con una inminente salida del ministerio que nunca llega. Si bien el tema es tratado con suma delicadeza dentro del oficialismo, lo cierto es que hay quienes advierten que es el propio Cúneo Libarona quien desea abandonar la gestión y por eso echa a correr estas “operaciones”, como acusan desde el Ejecutivo, sobre su futuro. “Mariano no se va a ir, estamos conformes con su gestión y sólo va a dejarla cuando lo decida el presidente”, enfatizaron desde un importante despacho a este medio.

En estos momentos, el ministro se encuentra de viaje en Alemania donde fue aceptado por la Universidad de Göttingen, una de las más prestigiosas en el ámbito jurídico. Allí, investigará sobre el derecho penal comparado y las aplicaciones del mismo. El siguiente destino de su agenda será Israel, donde se espera que pueda concretar un encuentro con el primer ministro Benjamin Netanyahu, aunque hasta el momento desde el propio gobierno no saben confirmar si se concretará o no. Su vuelta está prevista para los primeros días de febrero y, pese a todas las versiones, Mariano Cúneo Libarona seguirá siendo ministro de Justicia hasta que su fuerza de voluntad, las fuerzas del cielo y el presidente lo decidan.



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