el Gobierno definió el nombre de su representante por el Senado en el organismo y tratará este martes su designación


Después de varias semanas de indefinición, el gobierno finalmente definió el nombre del auditor que designará en representación del Senado en la Auditoría General de la Nación. Se trata del abogado Mariano Piazza, hombre que responde políticamente a Martín y Lule Menem, principales interesados en completar el organismo que tiene bajo su órbita el control externo de la administración pública.

Según pudo saber este medio, el nombre del abogado está en carpeta desde hace tiempo, sin embargo, no fue hasta este mediodía durante la cumbre de mesa política que se llevó adelante en Casa Rosada que se terminó de definir su presentación. De la cumbre que encabezó la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; participaron el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, los ministros de Economía, Luis Caputo; y del Interior, Diego Santilli; la senadora nacional Patricia Bullrich; el asesor presidencial Santiago Caputo, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt y los Menem. En concordancia, todos los presentes dieron su visto bueno para la propuesta de los riojanos.

Durante el encuentro, además, los presentes diagramaron la hoja de ruta parlamentaria que el gobierno pretende llevar adelante este año. Además, dieron el visto bueno para avanzar con la sesión preparatoria en el Senado en la que se espera que se ratifique a Bartolomé Abdala como presidente previsional de la Cámara alta.

AGN, la puja por el organismo que incluye a actores de todo el arco político

Sin quejas internas, el gobierno se prepara para enviar este martes al Senado los pliegos de los tres auditores que finalmente completarán el organismo que conduce Juan Manuel Olmos. Está previsto que la sesión inicie a las 12 del mediodía y que el presidente de la AGN sea notificado sobre la misma.

El hombre fuerte del PJ porteño le había hecho saber en más de una oportunidad mediante distintos intermediarios al gobierno su necesidad de completar el organismo para garantizar su funcionamiento. Olmos, quien siempre mantuvo buen diálogo con el sector más íntimo del poder del gobierno de Javier Milei, también formó parte del esquema de negociaciones que el gobierno, mediante el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio y Santiago Caputo, mantuvo con el justicialismo comandado por Cristina Fernández de Kirchner para completar la Corte Suprema de Justicia. El diálogo, al menos, rindió frutos en una de las discusiones.

Por mayoría, el bloque Justicialista se quedará con uno de los representantes de la Cámara Alta, mientras que la Unión Cívica Radical y La Libertad Avanza se harán de las otras dos bancas. El abogado Javier Fernández, ex auditor y hombre reconocido dentro del mundo judicial, será el representante del peronismo; y el ex senador por formosa, Luis Naidenoff, por el radicalismo. De esta forma, después de más de un año sin estar en funcionamiento, la AGN volverá a estar activa para ejecutar sus funciones.

Los nuevos representantes se sumarán a los ya designados Mónica Almada (LLA); Pamela Caletti, delfín del gobernador cuasi-oficialista Gustavo Sáenz (Sáenz) y Juan Ignacio Forlón, hombre del riñón de Cristina Fernández de Kirchner. El nombramiento de los representes de Diputados, en tanto, no estuvo exento de conflictos y acusaciones de acuerdos subterráneos entre la presidencia de la Cámara y embajadores de San José 1111 en el palacio legislativo.

AGN: el Gobierno definió el nombre de su representante por el Senado en el organismo y tratará este martes su designación

El 18 de diciembre último, pasadas las 2:30 de la mañana y cuando la cámara baja ya había logrado aprobar el anhelado Presupuesto 2026, una jugada astuta acordada entre Martín Menem, el peronismo y los bloques federales mantuvo el quórum de aquella sesión para nombrar, casi entre gallos y media noche, a los nuevos representantes. Ese movimiento, que fue calificado como una “falta de códigos” ejecutada por parte del presidente de Diputados, enfureció al presidente del bloque del PRO, Cristian Ritondo.

El aliado incondicional del oficialismo estaba furioso. Sin titubear, por entonces acusó de traición a sus compañeros de La Libertad Avanza por dejarlo fuera de la rosca de nombres. El bonaerense buscaba quedarse con uno de los lugares en la AGN para Jorge Triaca, pero, en rigor, el ex diputado nunca logró pasar el filtro del oficialismo por su gran cercanía con Mauricio Macri. Pese a las advertencias, Ritondo se mantuvo en su carril y luego de sentirse traicionado presentó un recurso de amparo para frenar los nombramientos. Hasta el momento, la causa no tuvo mayores avances.

La elección de los representantes del oficialismo, por su parte, tampoco estuvo exenta de conflictividades internas. Durante meses, Martín y Lule Menem insistieron durante meses al abogado Santiago Viola para que acepte ser el representante del oficialismo. El apoderado de La Libertad Avanza, sin embargo, se negó hasta último momento y consiguió no oficializarse como funcionario, instancia promovida por los riojanos para, dicen las malas lenguas, “sacarse de encima” al sobrino político de la jueza María Romilda Servini.La jugada, de ser cierta, no prosperó.



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