Desde esta mañana, las estaciones de trenes de la Ciudad de Buenos Aires difundieron un mensaje del gobierno de Javier Milei advirtiendo sobre la represión a la movilización convocada en apoyo a los jubilados. “La protesta no es violencia, la policía va a reprimir todo atentado contra la república”, anunciaba la grabación, que también se replicó en las pantallas de las estaciones.
El gobierno refuerza la represión ante la protesta social en apoyo a los jubilados. Desde esta mañana, en distintas estaciones de trenes de la Ciudad de Buenos Aires, se pudo escuchar un mensaje grabado por el gobierno de Javier Milei en el que amenaza con reprimir la manifestación de este miércoles. “La protesta no es violencia, la policía va a reprimir todo atentado contra la república», decía el anuncio, que también fue replicado en las pantallas informativas de las estaciones.
La medida generó un fuerte repudio y fue comparada con prácticas de dictatoriales. En paralelo, la Cámara de Diputados sesiona para debatir el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita una nueva deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) del cual no se conocen detalles, ni siquiera el monto que va a pedir el gobierno de La Libertad Avanza al organismo internacional.
Durante el debate, la diputada del Frente de Izquierda, Vanina Biasi, criticó la idea de recurrir una vez más al FMI. “La Argentina, que es un país entrenado en acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, sabe perfectamente que al Fondo Monetario se llega cuando un gobierno tiene la soga al cuello y está absolutamente desesperado. Y es la situación que está viviendo su gobierno”, expresó dirigiéndose al presidente de la Cámara baja, Martín Menem.
También denunció el operativo represivo desplegado en el Congreso: “Están volando helicópteros encima de este Congreso, instruidos por la Ministra de Seguridad para amedrentar a la población y reprimirla, como prometió hacer con esta nueva entrega orwelliana de altavoces y pantallas en el transporte”.
Desde muy temprano un fuerte despliegue de seguridad rodea la zona del Congreso. Las vallas se extienden por varias cuadras y las fuerzas federales controlan el acceso a la ciudad, con requisas en trenes, colectivos y vehículos.
Las protestas se replican en las principales ciudades del país, en un contexto de creciente tensión por las políticas de ajuste y represión del gobierno.