El final del narco que hizo caer al juez


El narcotraficante Federico «Morenita» Marín, quien se encontraba prófugo desde febrero último y murió en un tiroteo con fuerzas

En 2018 había sido capturado y se fugó este año.

federales en la localidad correntina de Itatí a donde volvió para visitar a su familia, llevaba consigo varias armas de fuego y al momento de ser abatido se movilizaba en el mismo automóvil con el que se dio a la fuga: un vehículo otorgado por el estado en el marco del arreglo para declarar como testigo protegido en causas que terminaron en la condena del ex juez federal Carlos Soto Dávila, dos de sus secretarios y un grupo de abogados, así como el ex intendente de Empedrado, Juan Faraone, de quien se ventilaron conversaciones telefónicas con Marín. 
De acuerdo a fuentes cercanas a la investigación, «Morenita», de 37 años, fue interceptado en «una zona cercana a la casa de su madre, porque visitaba en situación de prófugo a la familia». Antes de morir Marín alcanzó a herir a dos agentes de la Gendarmería nacional, fuerza que ya lo había capturado también en su casa cuando estaba con sus hijos. El tiroteo que recordó aquel ocurrido en 2018 en la localidad de Alvear, en el otro extremo de la provincia, donde el pirata del asfalto Antonio «Pajarito» Da Rosa fue ultimado en un tiroteo con agentes policiales y asesinado al comisario Miguel Duarte. Esta vez dos funcionarios federales fueron heridos con armas de fuego, uno ya recibió el alta médica mientras que otro está en proceso de recuperación.
El hallazgo de Marín se produjo el domingo a la noche, cerca de las 22, en cercanías de la terminal de esa ciudad, distante a 70 kilómetros de la capital provincial, «cuando se dirigía a la casa de su hermano junto a su esposa y a una de sus hijas», señalaron fuentes de la pesquisa. «Su esposa y sus hijos fueron su talón de Aquiles», opinó un abogado conocedor de la megacausa Sapucay.

LA ÚLTIMA NOCHE DE MORENITA

 Marín, junto con Carlos «Cachito» Bareiro y Luis «Gordo» Saucedo, ambos detenidos, formaron los nodos principales de la red de narcotraficantes de marihuana de Itatí. Al desbaratarla terminaron cayendo el intendente de Itatí, Natividad Roger Terán, y el comisario del pueblo, Osvaldo Ocampo Alvarenga. Pero no quedó ahí, una vez detenido Marín y otros miembros de la organización aceptaron la figura de testigo de identidad reservada y declararon contra el juez Soto Dávila en el marco de una causa por cobro de coimas. Con ello se logró demostrar que la red narco de Itatí tenía una relación espuria con el Juzgado Federal de primera instancia Nº 1 de la ciudad de Corrientes: con la mediación de abogados del fuero se aceptaban sobornos para obtener excarcelaciones de integrantes de la red narco. En febrero pasado, poco antes de la condena a quien fue juez electoral por 35 años, «Morenita» violó el arresto domiciliario que cumplía en una casa del conurbano bonaerense con la excusa de ir a hacerse atender en un hospital, y nunca más regresó.
La noche de su final Marín iba en un Fiat Uno blanco el cual le había sido otorgado por el estado para que trabaje de remisero. Se trasladaba junto con su familia, por lo que al verlo bajar, los agentes lo abordaron, pero Marín sin mediar palabra, extrajo una pistola Bersa calibre 9 milímetros y disparó contras las efectivos, quienes también tiraron.
Como consecuencia del enfrentamiento, Marín cayó muerto, mientras que dos policías sufrieron heridas, el primero de ellos un roce de bala en el antebrazo izquierdo y el otro, dos impactos en pierna y glúteo Izquierdo, detallaron las fuentes.
«Mataste a mi papá, me dejaste sin papá», se escucha gritar a la joven en un video que se hizo viral.



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