LA SUSTANCIA FUE PUESTA DISPOSICIÓN DE LA AUTORIDAD JUDICIAL EN TURNO.
NÚMERO $110.000
Es el valor estimado de los estupefacientes hallados aunque el golpe patrimonial a la organización fue mucho mayor si se considera el resto de los elementos decomisados.
La Policía aplica sus nuevas funciones con celeridad en distintos puntos de la provincia. Además de estupefacientes, dieron con dinero y una pistola y dos rifles.
La ciudad de Corrientes fue escenario de un nuevo y contundente golpe al narcotráfico, esta vez en el barrio Caridi, cercano a la costanera Sur, donde un despliegue conjunto de diversas divisiones policiales logró desarticular un centro de acopio y distribución de estupefacientes que operaba con un importante nivel de logística y armamento, donde hasta se hallaron divisas extranjeras. Este accionar se enmarca en las nuevas funciones policiales otorgadas por la ley de desfederalización del delito de estupefacientes y que tan sólo en dos semanas ha derivado en una decena de procedimientos en distintos puntos de la provincia con una veintena de personas detenidas, mayoritariamente hombres jóvenes.
El procedimiento -informado ayer de manera oficial-, que tuvo lugar durante la noche de la víspera en una vivienda situada sobre la calle Pago Largo al 2400, donde como resultado de una investigación minuciosa que permitió a los efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas y Crimen Organizado acreditar ante la fiscalía la presunta actividad delictiva por lo que se les autorizó a irrumpir en el domicilio con una orden de allanamiento judicial. Al ingresar al inmueble, los uniformados se encontraron con un escenario que confirmaba las sospechas de una actividad ilícita diversificada, procediendo al secuestro de una suma cercana a los 157.940 pesos argentinos, además de una cantidad significativa de moneda extranjera compuesta por billetes de 1000 y 100 dólares estadounidenses, así como también por algunos reales (moneda brasileña).
La presencia de divisas internacionales en un punto de venta barrial llamó la atención de los investigadores, sugiriendo conexiones o transacciones que exceden el simple menudeo cotidiano.
En cuanto a las sustancias prohibidas, se incautaron dos recipientes con marihuana, cigarrillos de armado casero con la misma hierba y envoltorios que contenían cocaína, junto con elementos de precisión destinados al fraccionamiento de la droga. El valor estimado de los estupefacientes hallados rondaría los 110.000 pesos, aunque el golpe patrimonial a la organización fue mucho mayor si se considera el resto de los elementos decomisados. Entre ellos se destacan catorce teléfonos celulares de diversas marcas y modelos cuya procedencia es materia de investigación, ya que podrían estar vinculados a otros delitos contra la propiedad.
El aspecto más inquietante del hallazgo fue el poder de fuego detectado en el lugar, donde se secuestró una pistola Bersa calibre trescientos ochenta con veinticuatro cartuchos del mismo calibre, además de dos rifles de aire comprimido, lo que evidencia el nivel de peligrosidad de los moradores identificados en la finca. Este exitoso operativo no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una tendencia creciente de intervenciones estatales; de hecho, se trata del décimo procedimiento antinarcóticos de relevancia ejecutado en la provincia en apenas las últimas dos semanas. Este ritmo frenético de allanamientos y detenciones es el reflejo directo del impulso que la Policía de Corrientes está imprimiendo a sus acciones desde la implementación de la ley de narcomenudeo que también ya ha generado impacto en el ámbito judicial con los primeros pronunciamientos de jueces provinciales en procesos de juicio abreviado así como en la coordinación con fuerzas federales (ver nota de abajo).
Acción coordinada permitió confiscar cocaína
La Policía Federal Argentina logró desbaratar un centro logístico de estupefacientes en el corazón del barrio Juan de Vera de la capital provincial. El operativo se convirtió en la primera intervención de este tipo librada por la justicia ordinaria a una fuerza federal bajo el marco de la Ley de Desfederalización Parcial de la competencia penal. La investigación que culminó en este allanamiento se gestó tres meses atrás, a partir de una denuncia anónima radicada en la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas número dos, bajo la dirección del doctor Raúl Alfredo Passeto. Desde aquel momento, los efectivos de la División Unidad Operativa Federal Corrientes iniciaron una minuciosa tarea de campo y rastrillajes que permitieron confirmar que una vivienda ubicada en el Pasaje Baradero al 2900, en las cercanías del cementerio San Juan Bautista, funcionaba como un núcleo de acopio y fraccionamiento de sustancias prohibidas, detallaron fuentes confiables.
Al irrumpir en el domicilio tras la orden emitida por el Juzgado de Garantías número dos, a cargo de la doctora Gabriela María Alejandra Aromí, los uniformados se encontraron con una escena de desesperación por parte del investigado. El principal sospechoso, un hombre de cuarenta y dos años, intentó deshacerse de la evidencia principal arrojando dos bolsas de polietileno cargadas con clorhidrato de cocaína al inodoro de la vivienda. Sin embargo, la celeridad de los agentes federales impidió que el sospechoso lograra accionar el mecanismo de descarga, rescatando los envoltorios que contenían algo más de doscientos gramos de la sustancia compactada, lista para ser fraccionada en dosis menores. Además de la cocaína, los efectivos hallaron picadura de marihuana, dos balanzas de precisión, una computadora portátil y tres teléfonos celulares que serán peritados para profundizar en la red de contactos del detenido. En el registro del inmueble también se incautaron 563.000 pesos en efectivo, suma que se presume es fruto de las transacciones ilícitas de las últimas horas.
Los informes de inteligencia sugieren que el detenido no operaba únicamente como un vendedor al menudeo, sino que cumplía un rol de proveedor para otros revendedores de la zona sur de la ciudad. El sospechoso permanece a disposición del magistrado interventor por infracción a la Ley de Drogas, mientras las autoridades analizan la documentación secuestrada con el fin de determinar si existen otras personas involucradas en esta estructura de distribución que operaba a plena luz del día en un sector residencial de Corrientes.

